Venezuela suspendió este lunes por 90 días las operaciones de la aerolínea portuguesa TAP en el país, tras acusarla de permitir viajar con explosivos a un familiar del líder opositor Juan Guaidó, anunció el ministro de Transporte, Hipólito Abreu.

“Debido a las graves irregularidades cometidas en el vuelo TP173 y en apego a la normativa aeronáutica civil nacional, se suspende por 90 días las operaciones de la línea aérea TAP hacia nuestro territorio”, escribió Abreu en Twitter.

Poco antes, en una declaración a la prensa, el ministro adelantó que las autoridades aeronáuticas habían abierto un “proceso administrativo” contra TAP, que podría derivar en “multas”, “suspensiones” temporales o, dependiendo de “cómo vayan desarrollándose las investigaciones, (…) llegar incluso a la suspensión permanente” de sus operaciones en Venezuela.

Un tío de Guaidó, Juan Márquez, fue detenido el pasado 11 de febrero tras acompañar al jefe parlamentario -reconocido como presidente encargado del país petrolero por medio centenar de gobiernos- en el vuelo comercial de TAP en el que regresó tras una gira internacional.

Márquez fue imputado por supuestamente portar materiales explosivos escondidos en compartimentos de baterías de linternas y cápsulas de recarga de perfume. Su defensa tildó el caso de “vil montaje”.

El gobierno de Nicolás Maduro asegura además que TAP ocultó el nombre de Guaidó en la lista de pasajeros, anotándolo con una identidad falsa.

“La aerolínea TAP ha sido suspendida por 90 días (…), sin menoscabo de las multas y procedimientos administrativos a los que hubiere lugar. ¡Venezuela se respeta!”, expresó la vicepresidenta Delcy Rodríguez, haciéndose eco del anuncio de Abreu, quien también señaló a TAP por el presunto incumplimiento de políticas de “fumigación” de aeronaves.

Portugal, en un comunicado del Ministerio de Interior, informó el pasado viernes que abrió una investigación “ante las declaraciones de las autoridades venezolanas sobre un fallo en la seguridad en un vuelo (a Caracas) procedente de Lisboa”.

“Esa aerolínea violó las normas de seguridad y eso se convierte en un atentado contra la seguridad de nuestro país”, expresó este lunes en rueda de prensa el número dos del chavismo, Diosdado Cabello.

Refiriéndose a la acusación de fallas en el registro de Guaidó, Cabello -presidente de la oficialista Asamblea Constituyente que en la práctica tomó las funciones del Parlamento- aseguró que TAP “embarcó polizontes” con “complicidad del gobierno” portugués. Aseveró que Estados Unidos “dio la orden”.

Aislamiento

Desde 2013, con la profundización de una severa crisis económica, Venezuela ha sufrido un masivo éxodo de aerolíneas por deudas estatales que ascienden a 3.800 millones de dólares, según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).

Las deudas se producen por la falta de divisas para repatriar ganancias en bolívares en el marco del control de cambio que rige en el país.

De acuerdo con la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV), apenas nueve compañías aéreas internacionales, incluyendo a TAP, siguen operando en el país.

Un total de 32, en contraste, tenían presencia en el país hace seis años.

Compañías nacionales se suman a la menguada oferta de vuelos internacionales. El pasado 7 de febrero, sin embargo, Estados Unidos anunció sanciones contra la estatal Conviasa.