El siempre vibrante duelo Sevilla-Betis marca el jueves la vuelta de LaLiga tras un parón de tres meses por la pandemia, con intención de erigirse en un homenaje a las miles de víctimas del COVID-19 en España.

“Sería nuestra ilusión tener un solo partido de liga” para empezar, de forma que Sevilla y Betis “jueguen en exclusiva para toda España, casi como un homenaje a esta vuelta de LaLiga y a lo ocurrido” con la pandemia, decía el presidente del campeonato, Javier Tebas, el pasado 25 de mayo.

Una pandemia que en España ha causado 27.136 muertos y 242.280 infectados, según el último balance oficial del miércoles, y que los españoles intentarán olvidar en cierta medida con la vuelta del fútbol.

El duelo sevillano es “un partido que es histórico porque es la primera vez que se va a afrontar en estas circunstancias y que hace que si cabe tenga un poco más de repercusión”, dijo este miércoles el técnico sevillista, Julen Lopetegui.

Sevilla se ha engalanado para la ocasión cubriendo la céntrica calle Tetuán con las camisetas de los equipos de LaLiga, colgadas sobre la vía, en una iniciativa del campeonato español para destacar la vuelta del fútbol.

Julen Lopetegui, con mascarilla y guantes protectores, durante un entrenamiento en la ciudad deportiva del Sevilla, el 9 de mayo de 2020 en la capital andaluza

Julen Lopetegui, con mascarilla y guantes protectores, durante un entrenamiento en la ciudad deportiva del Sevilla, el 9 de mayo de 2020 en la capital andaluza© Sevilla FC/AFP/Archivos José Luis Contreras

El derbi de la capital andaluza abrirá la 28ª jornada, suspendida por la enfermedad, y los 110 partidos de las últimas once jornadas de campeonato, que permitirán a los españoles ver fútbol todos los días de aquí al 19 de julio.

Amarrar la zona Champions

El Sevilla, tercer clasificado liguero a 11 puntos del líder, el Barcelona, buscará el jueves hacerse con tres puntos que le consoliden entre los puestos de acceso a ‘Champions’.

Perseguido de cerca por Real Sociedad, Getafe y Atlético de Madrid con apenas dos puntos de diferencia entre el equipo andaluz y el madrileño, el Sevilla no puede descuidarse.

El Betis, que había caído 2-1 en casa e noviembre en la ida, buscará una revancha ante su eterno rival y seguir lejos de los puestos de descenso.

Los dos equipos llevan “tres meses pensando en este partido: El aficionado, a través de las redes, muestra que tiene ganas de derbi”, señaló el martes en rueda de prensa telemática, el centrocampista bético, Sergio Canales.

El técnico Rubi, ataviado con mascarilla protectora, observa a sus jugadores durante un entrenamiento en la ciudad deportiva del Betis, el 10 de mayo de 2020 en Sevillas

El técnico Rubi, ataviado con mascarilla protectora, observa a sus jugadores durante un entrenamiento en la ciudad deportiva del Betis, el 10 de mayo de 2020 en Sevillas© REAL BETIS/AFP/Archivos Fernando Ruso

“Estamos muy contentos de que vuelva el derbi”, asegura a la AFP Guillermo Jiménez, presidente de la peña sevillista Al Relente.

Duelo sin público

Jiménez solo lamenta que el habitualmente bullicioso partido sólo se pueda disfrutar por televisión al disputarse a puerta cerrada siguiendo el protocolo sanitario del campeonato español.

“Ahí no hay máquina que valga, no se puede reproducir igual ese ambiente. Lo vamos a añorar, pero tendremos que hacer una versión avanzada en todos los sentidos, adaptarnos a una realidad diferente”, decía el domingo a la plataforma Movistar+, Julen Lopetegui.

Y es que ni siquiera la digitalización de espectadores en las gradas que prevé la realización de los partidos puede sustituir al intenso ambiente de estos partidos.

Un ciclista con mascarilla pasa por delante del hotel Alfonso XIII de Sevilla el 11 de mayo de 2020

Un ciclista con mascarilla pasa por delante del hotel Alfonso XIII de Sevilla el 11 de mayo de 2020© AFP Cristina Quicler

“Las aficiones de Sevilla y Betis son muy pasionales y suman a sus equipos. Yo, preferiría a la afición, pero nos toca esta situación y la afrontaremos”, dijo el entrenador bético, Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’.

Aunque no haya público en el estadio, las autoridades han previsto un dispositivo de seguridad de 600 efectivos, en prevención de posibles concentraciones en los aledaños del Sánchez Pizjuán.

“Se ha dicho que no acuda nadie al estadio, pero habrá quien se lo salte y pretenda a lo mejor buscar algún establecimiento para verlo por la televisión”, admite Guillermo Jiménez, que tiene el local de su peña muy cerca del estadio.

“Los días de partido esto se pone a tope, no cabe un alfiler”, pero el protocolo sanitario que rige en la región por la pandemia, limitará el aforo de su local a “30 o 40 personas aunque tenemos una peña grandecita”.

Pero, sin público o con él, lo primordial es que “el regreso del fútbol es una señal de que la sociedad está progresando a la nueva normalidad”, aseguró Tebas.