Asunción, 11 jun (EFE).- Criticada por la precariedad de su servicio y los constantes apagones, la estatal paraguaya de electricidad es ahora denunciada por sobreprecios en las facturas durante la cuarentena del coronavirus, con acciones como la del senador Salyn Buzarquis, que este jueves se encadenó ante la sede como forma de protesta.

Buzarquis, del Partido Liberal, el principal de la oposición, se encadenó al amanecer a las verjas de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) mientras aguardaba que la sesión virtual de la Cámara Alta tratara su proyecto de subsidio eléctrico a los sectores vulnerables del país, y en el que iba a tomar parte desde su teléfono.

“Estoy encadenado porque hay una cadena de estafa masiva contra el pueblo en su factura eléctrica”, dijo a Efe el senador.

Ello porque, según aseguró, la ANDE sigue cobrando las facturas pese a la suspensión establecida por el Gobierno para los usuarios de bajo consumo durante marzo, abril y mayo, con la posibilidad de poder refinanciar después el importe de esos tres meses, y en el marco de la cuarentena por la COVID-19.

La ANDE anunció que los costos de la implementación de ese beneficio, que apuntaba a poco más de un millón de usuarios, serían cubiertos por un fondo de 45 millones de dólares proveniente de los recursos de emergencia de 1.600 millones de dólares autorizados por el Congreso.

Sin embargo, el senador considera que en la práctica no se ha dado por las denuncias que afirma haber recibido de usuarios particulares y comerciantes afectados.

“Los negocios, de pequeña y mediana empresa, estuvieron cerrados, restaurantes, talleres, pero igual se les cobra”, afirmó al denunciar además presuntas maniobras para elevar el costo final de las facturas de energía.

Según el legislador, esto se produce porque la ANDE utiliza como base el promedio de cada usuario en los meses que no hubo toma de datos por el aislamiento social, por lo que la media de consumo será mayor con gente confinada en sus hogares.

UN SENADOR ENCADENADO

Buzarquis es el impulsor de un proyecto de ley que se iba a tratar este jueves y que tenía previsto seguir por videoconferencia desde la acera de la ANDE en la que se encadenó.

El proyecto busca una exoneración por seis meses a usuarios de consumo de hasta 1.000 kilovatios, el doble del tope anterior.

“La ANDE ha estafado sistemáticamente al pueblo paraguayo, no hizo las lecturas (de medidor) correspondientes y acá no hay defensa del consumidor”, expresó Buzarquis, acompañado de su esposa.

“El usuario paraguayo está desprotegido, la Secretaria de Defensa del Consumidor forma parte del Estado, entonces planteamos esta ley para defender a los compatriotas”, concluyó.

Por su parte, un activista social, identificado como Dudú Dávalos y que acompaña la protesta sentado en otra silla, sostuvo que su presencia en el lugar es “para apoyar esta causa que va a beneficiar a todo el pueblo paraguayo”.

“Como paraguayo indignado estoy acá presente”, manifestó Dávalos que afirmó haber llegado desde Hernandarias, este del país, en cuyo distrito está emplazada la hidroeléctrica paraguayo brasileña de Itaipú, la mayor generadora de energía en el mundo.

El servicio eléctrico es una de las principales debilidades en infraestructuras de Paraguay, pese a que los diferentes Gobiernos prometieron que los apagones iban a ser algo del pasado.