MOSCÚ, 29 julio (AP) — Funcionarios rusos rechazaron el miércoles las acusaciones de que Moscú difunde desinformación sobre la pandemia de coronavirus en Estados Unidos, calificándolas de “teorías conspirativas” y “fobia persistente”.

Funcionarios estadounidenses dijeron a The Associated Press el martes que los servicios de inteligencia rusos usan un trío de sitios web en inglés para difundir desinformación sobre la pandemia con la intención de explotar una crisis que Estados Unidos trata de contener antes de la elección presidencial en noviembre.

Los tres sitios publicaron entre fines de mayo y principios de julio unos 150 artículos sobre la respuesta a la pandemia, que elogian a Rusia o denigran a Estados Unidos, dijo uno de los funcionarios.

Dos rusos que han desempeñado funciones de alto nivel en el servicio de inteligencia militar de Moscú conocido como GRU han sido identificados como los responsables de una campaña de desinformación que busca llegar al público occidental, dijeron funcionarios del gobierno de Estados Unidos. Ellos hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar públicamente.

La información estaba clasificada previamente, pero las autoridades dijeron que degradaron su nivel de secrecía para poder discutirla más libremente. Las autoridades dijeron que lo estaban haciendo ahora para poder alertar sobre sitios web particulares y exponer que hay un vínculo claro entre los sitios y la inteligencia rusa.

Uno de los sitios identificados, llamado One World (un mundo), respondió el miércoles que eran “categóricamente falsas” las denuncias de que trabajaba para la inteligencia militar rusa o que estaba implicada en propaganda o injerencia.

El vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, atribuyó las denuncias a “una suerte de fobia persistente”.

“La prensa rusa se esfuerza por cubrir la situación con el coronavirus. Tratándose de Rusia, atraviesa esta época difícil mejor que muchos otros países, aunque no sin problemas. En verdad, toda la prensa señala los graves problemas que experimenta Estados Unidos durante este período”, dijo Peskov a la prensa.

“De manera que, si alguien habla sobre algún tipo de desinformación, es una suerte de fobia persistente y no hay necesidad de culpar el trabajo objetivo y de la calidad de la prensa”, dijo el vocero.

El legislador Konstantin Kosachev, titular de la comisión de asuntos exteriores de la cámara alta, dijo que las acusaciones son “nuevas teorías conspirativas” inventadas por los periodistas o bien “un nuevo engaño de los servicios de seguridad estadounidenses”.

Kosachev añadió que “hasta ahora ninguna de las teorías conspirativas” difundidas por la prensa occidental “se ha visto confirmada en la vida real”.

Entre los titulares que llamaron la atención de los funcionarios de Estados Unidos en los sitios web se encontraba uno que leía “La ayuda de Rusia a EEUU contra el COVID-19 promueve la causa de la distensión”, que sugería que Rusia había brindado ayuda urgente y sustancial a Estados Unidos para combatir la pandemia, lo cual es falso.

Otro titular leía: “Beijing cree que el COVID-19 es un arma biológica”, que exageró unas declaraciones de las autoridades chinas.

Los funcionarios describieron la desinformación rusa como parte de una campaña continua y persistente para esparcir falsedades y causar confusión.

En 2019, un grupo de trabajo de la Unión Europea que estudia las campañas de desinformación identificó a One World como “una nueva adición a la lista de promotores de la desinformación con sede en Moscú”. El grupo de trabajo señaló que el contenido de One World a menudo repite la agenda estatal rusa en temas que incluyen la guerra en Siria.