Al menos, una intérprete de este género se empeña en nadar a contracorriente. Se trata de Rosalía, una española cuyo talento le ha traído al ya golpeado reguetón, al menos, el beneficio de la duda. La cantante tiene una propuesta atractiva que va más allá de letras sexualizadas y cuerpos cosificados.

Uno de sus temas fue reconocido por la revista ‘Time’ como uno de los mejores en lo que va del año. Se llama ‘Con altura’ y cuenta con la participación de J Balvin y El Guincho. La publicación destaca la capacidad camaleónica de la española. “Durante su rápido ascenso en el último año, ha interpretado baladas de James Blake, himnos voluptuosos de dancehall y tristes interpolaciones de Justin Timberlake con igual aplomo”.

Y sobre la canción, ‘Time’ asegura: “Suena como dembow [fusión jamaiquina de rap y dancehall], hip-hop y flamenco, con influencias de Oriente Medio asperjadas. Es decir, suena como el futuro de la música pop global”.

Sin duda, Rosalía ha venido a representar una manera diferente de hacer y apreciar un tipo de música constantemente señalada en su forma y fondo. La intérprete va más allá de eso y se da permiso de experimentar con el género. Fiel a la esencia de su tierra, incluso ha agregado toques de flamenco a sus canciones y con letras 100% en español. Pero su propuesta va más allá.

En primera, Rosalía se distingue porque sus temas no hablan de sexualidad. Y desde ahí, ya trazó una distancia de años luz con sus colegas (hombres y mujeres). Así que jamás se le escuchará cantando estrofas como “vamos a ser felices los cuatro” o “a mí me gustan mayores”.

Tampoco es que reinvente la rueda. En sus presentaciones, la cantante baila y coquetea con el género, pero no hace del sexo su bandera. De hecho, cada que puede, se desmarca de los clichés de lo urbano. Tan solo veamos su reciente presentación en el Festival de Coachella, en California, donde sus bailarines, atuendos y concepto en general están lejos de ser lo esperable de quien canta reguetón (incluso, y con toda la elegancia del mundo, se aleja de J Balvin cuando éste le acerca el cuerpo).

En segundo lugar, los videos de Rosalía no muestran una versión cosificada de las mujeres. ¿Bailan? Claro. ¿Se divierten? Es la idea. Pero no se les ve moviéndose con poca ropa ni representadas como un objeto de placer. En sus videos y presentaciones, de hecho, su ensamble de baile suele usar prendas holgadas e incluso pantalones y tenis. Su mensaje es claro: quiere ser vista, pero sobre todo, quiere ser escuchada.

Y en tercera, sus letras contienen mensajes sociales y hasta de denuncia. Ahí tenemos ‘Bagdad’, un tema que sorprende por su crítica frontal a la prostitución. Está inspirada en la Sala Bagdad, uno de los centros de espectáculos para adultos más famoso de Barcelona (el tema incluye un sample de ‘Cry me a river’, del estadounidense Justin Timberlake).

En el videoclip, Rosalía da vida a una prostituta que baila sonriente en el escenario. Pero al entrar al baño, la tristeza la hace llorar lo suficiente como para inundar el lugar hasta morir ahogada. “Y se va a quemar, si sigue ahí, las llamas van al cielo a morir…” y “De las luces sale un ángel que cayó. Tiene una marca en el alma. Pero ella no se la vio…”, son algunos de sus fragmentos.

Otro tema que ejemplifica lo anterior es ‘Malamente’, un track extraído de su multipremiado álbum ‘El mal querer’. La canción habla de violencia, machismo, liberación femenina y superar relaciones del pasado. “No voy a perder ni un minuto en volver a pensarte”, se le oye cantar.

De hecho, en marzo de este 2019, ‘The New York Times’ habló de Rosalía y eligió precisamente este tema como uno de los 25 que más importan en la actualidad. “No es extraño que el flamenco haga incursiones en la cultura popular española, pero Rosalía es diferente. Suena y se siente cosmopolita, fresca de una manera sofisticada y casi extranjera”, señaló la publicación.

Un estudio de 2018 publicado por la Revista de Sociología de la Universidad de Chile señala que la magnitud global de la violencia de género en el reguetón está más presente que nunca. “Aunque la violencia sexual y física disminuyen, la violencia simbólica y psicológica han ido en aumento”, señala (sin ir tan lejos, recordemos ‘Cuatro Babys’, un tema del colombiano Maluma que, incluso, generó una petición en el sitio Change.org para que se retirara el video de las plataformas digitales por su contenido machista). Y es por esto que la propuesta de Rosalía es aún más atractiva.

Sí, el reguetón se ha ganado a pulso la fama que tiene. Pero esta española quiere que el género que canta suene menos adolescente y más adulto. Y se lo está tomando en serio, cantando 100% en español, sin meterse con nadie, fusionando ritmos y con un mensaje frontal. Sin duda, Rosalía podría pasar a la historia como la gran responsable de darle al reguetón su mayoría de edad.

@braham_MV