La sorpresa se la llevó el mismo narrador: con su primera novela, The night, el venezolano Rodrigo Blanco obtuvo la tercera edición del Premio Bienal de Novela Mario Vargas Llosa: “un artefacto literario construido con maestría por un narrador que sabe expresar la complejidad de su metrópoli natal y de la vida de sus habitantes”, de acuerdo con el acta del jurado.

Te recomendamos… Estamos lejos de saber qué formas de escritura surgirán de lo digital: Alberto Chimal La venganza del reguetón en la Bienal Vargas Llosa “Además, vía su acercamiento a los palíndromos y a otros juegos lingüísticos, da muestra de su capacidad para invitarnos a revisitar la modernidad literaria latinoamericana, incluidos sus rincones más secretos”, recalcó Sergio Ramírez, quien fungió como presidente del jurado, complementado por Carme Riera, Alonso Cueto, Felipe Garrido, Juan Manuel Bonet Planes y J.J. Armas Marcelo.

Rodrigo Blanco se dedicó el galardón a su país y a su familia, a la que tiene tres años sin ver, al ser uno de los cinco millones de venezolanos que se han visto obligados a salir al exilio a causa de la dictadura de Nicolás Maduro.

“Soy uno de los más de cinco millones de inmigrantes venezolanos y siempre me preguntan ¿de verdad la cosa está tan mal como la pintan? Sí, es una desgracia sin precedentes la que está ocurriendo en mi país, y creo que los escritores tenemos como la responsabilidad de tratar de cuidar el lenguaje, entender la relación que eso guarda con la construcción de las versiones de la realidad y ser consecuentes con ello”, dijo.

The night (Alfaguara, 2016) fue definida como una novela laberíntica, como lo es Caracas, donde transcurre, y cuyos personajes son sorprendidos en 2010 cuando la ciudad se convierte en un espacio fantasmagórico por el que circulan inquietantes motociclistas y aparecen cadáveres de mujeres asesinadas. “Es una novela que no hubiese escrito si no hubiese requerido el imposible sacrificio de ver un país arrasado por la dictadura que está viviendo en la actualidad.

No se trata de una novela de denuncia, sino de indagación sobre una zona de sombras en la que mi país ha caído -estoy seguro que saldrá de ella-, pero termina siendo también una indagación humana y acerca de cómo ciertas sociedades voluntariamente, inconscientemente se empujan a su propia aniquilación”, agregó Rodrigo Blanco.

The night fue elegida de entre cinco títulos finalistas: Las fiebres de la memoria, de Gioconda Belli; Vivir abajo, de Gustavo Faverón; Sur, de Antonio Soler, y Ordesa, de Manuel Vilas.