Nicolás Maduro anunció el pasado 29 de noviembre que se distribuiría “más de 20.000 toneladas de pernil” mediante el sistema de bolsas CLAP y ferias de campos soberanos.

“Este año tendrémos más de 20.000 toneladas de pernil serán distribuidas en los CLAP y las ferias de Campos Soberanos. Y les comento: 10.000 toneladas son de producción nacional, y las garantizamos a tiempo para que no saboteen como el año pasado, cuando Colombia nos saboteó”, indicó Maduro durante una reunión con su gabinete de ministros.

No obstante para el 22 de diciembre ya se producían varias protestas en distintas regiones del país como Bolívar, Miranda, Yaracuy e incluso en el Distrito Capital ante la falta de entrega del cotizado pernil. Las protestas de calle se han mantenido firmes a pocas horas de la nochebuena, un reflejo del acelerado deterioro económico resultante de políticas públicas fracasadas.

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San Félix se alzaron en protesta por falta de pernil 
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Sucre sigue las protestas en Cerazal muy cerca de Cariaco por la no venta del ofrecido pernil por el Gobierno Nacional 
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Por un pernil protestaron en la carretera Cagua-La Villa
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CONTINUAN LAS PROTESTAS POR FALTA DE PERNIL Vecinos protestan en elcentro e La Victoria Edo Aragua por la falta del pernil Navideño
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Reportan manifestación con cierre de vía. Un aproximado de 60 personas, toman la avenida Sucre sector Manuelita Saenz del municipio Sucre. Los vecinos exigen la entrega del Pernil

Incluso, trabajadores de organismos públicos como el CNE protestaron enérgicamente el pasado viernes tras ser informados que debían pagar Bs.S 9.000 por la pieza de cerdo luego de haberse transado el precio entre Bs.S3.000 y Bs.S 4.000.

Foto: cortesía

El precedente de lo ocurrido en 2017

El presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció a fines del año 2017 que los Comités Locales De Abastecimiento y Producción (CLAP) entregarían alimentos típicos de la navidad y los ingredientes necesarios para hacer hallacas. Aseguró que trabajaría para que los combos fuesen entregados cada 15 días.

Aun más notable resultó el anuncio , a partir del 15 de de noviembre del 2017, de la distribución de 5 o 6 kilos de pernil por hogar a través de los Clap. En este sentido indicó además que el producto se vendería en ferias navideñas que organizaría el gobierno. Sin embargo, aquella promesa quedó en arenga, una vacía arenga.

Las manifestaciones de los sectores populares no se hicieron esperar y ante  el calor de las protestas callejeras , Maduro atribuyó la ineficiencia de sus acciones a un “acto de sabotaje” del Gobierno de Portugal.

¿Qué pasó con el pernil? Nos sabotearon. Puedo decirlo de un país: Portugal”, dijo Maduro, en un acto transmitido por la televisora estatal VTV.

Según el mandatario, su gobierno compró “todo el pernil que había en Venezuela” y además ordenó la importación de más piezas. “Pero nos persiguieron las cuentas bancarias, nos persiguieron los dos barcos gigantes que venían”, argumentó. La acusación pública provocó la respuesta inmediata de Portugal que aclaró el estatus de una deuda del Gobierno nacional por 40 millones de euros que imposibilitó la entrega del producto.

“Raporal no conoce ningún acto de sabotaje de Portugal sobre el abastecimiento de pernil de cerdo (jamones) a Venezuela y confirma que es Venezuela quien no ha cumplido puntualmente sus obligaciones de pago por los abastecimientos de 2016”, señaló la compañía, que recalcó que no ha suministrado nada a Venezuela.

Dramático escenario económico

Venezuela atraviesa una deblace económica de dimensiones históricas que apuntan a una hiperinflación para este 2018 por el orden de 1.370.000 % y con nefastas proyecciones para el 2019 cuando se ubicaría en 10.000.00 % de acuerdo al Fondo Monetario Internacional.

El precario acceso a los alimentos genera un escenario complejo donde cualquier ofrecimiento resulta valorado por una población cada vez más empobrecida e imposibilitada de contar con los requerimientos básicos de alimentación.

El Gobierno recurre entonces a la “promesa del pernil” como una herramienta política, sencillamente discursiva,  sin siquiera responder a seguidores o no. Hasta el momento, el jefe de Estado ni cualquier otra autoridad han respondido ante las cientos de protestas registradas a nivel nacional.

A pocas horas de la Navidad , millones de familias venezolanas pasarán una noche triste defraudadas por un gobierno que persiste en mantener un sistema de controles que solo ha generado pobreza, disparo de precios, mafias especulativas, desolación en la sociedad y un masivo éxodo que no promete detenerse.