Uno de los temas que sigue causando controversia y lo seguirá haciendo por mucho tiempo es el de las figuras religiosas, pues los creyentes no pueden soportar que se hagan bromas sobre un emblema de su fe y mucho menos del personaje más importante de su religión.

El caso más reciente es el de un cortometraje que ha lanzado Netflix donde se presenta a Jesucristo como homosexual, con una pareja de su mismo sexo.

Esta no es la primera vez que se realiza una escandalosa representación de Jesucristo y enfurece a los creyentes, ya en 1979 los Monthy Pyton causaron un impacto sorprendente en el mundo entero con La Vida de Brian – 96%, una sátira de Jesucristo que trataba de un hombre nacido al mismo tiempo que él y que es confundido con un mesías.

Hay dos cosas que difícilmente aceptarán los cristianos: la homosexualidad y las blasfemias; A Primeira Tentação de Cristo (La primera tentación de Cristo) combina ambas, ya que nos muestra a Jesús regresando a su casa después de haber estado en el desierto, y lo más escandaloso es que le presenta a su familia a su novio Orlando.

En el corto Jesús es interpretado por Gregory Duvivier y Orlando por Fabio Porchat.

El título del cortometraje es una clara alusión a La Última Tentación de Cristo – 82%, un filme muy polémico dirigido por Martin Scorsese y basado en el libro de Nikos Kazantzakis que contaba una historia alternativa de la presentada por los Evangelios.

Sin embargo, la finalidad del filme no era realizar una parodia ni una crítica al cristianismo, pues Scorsese es católico de toda la vida.

The First Temptation of Christ fue realizado por el canal de comedia de YouTube Porta dos Fundos, de Brasil, el cual ya había molestado a los cristianos con el cortometraje The Last Hangover (la última cruda), que mostraba una versión alterna de La última cena, en la que los apóstoles se emborrachaban terriblemente y al otro día al no encontrar a Jesús debían buscarlo y tratar de averiguar qué es lo que ocurrió durante la noche de copas.

De acuerdo con Noticias Cristianas, existe una petición para eliminar este especial navideño de Netflix en Change.org y ya lleva 180 mil firmas.

El sitio Homosensual cita un fragmento del creador de la misma, Luciano Gasparotto: Esta petición tiene como objetivo eliminar el episodio especial de Navidad del grupo comédico Porta dos Fundos […] Esta película es una falta de respeto al cristianismo y en especial a Dios, nuestro padre eterno, Jesucristo, María su sagrada madre y José. Siendo así, abrí esta petición para que se retire esta película inmediatamente.

En los últimos años las críticas y los ataques contra la religión cristiana han aumentado considerablemente, en gran parte debido a las ideas anti-LGBTQ de varias religiones cristianas y su oposición al aborto y otros temas de estado que no deberían ser de su incumbencia.

Ligar a la figura más importante del cristianismo con la homosexualidad no es algo nuevo, en protestas feministas hemos visto como se utiliza la frase "Jesús era gay" para enfurecer a los religiosos, y en algún momento se difundió que un evangelio apócrifo llamado el Evangelio secreto de Marcos, contenía una prueba sobre la homosexualidad de Jesús.

Un fragmento de este texto perdido mencionaba que el mesías se encontraba enseñándole a uno de sus discípulos y una noche apareció desnudo y durmieron juntos toda la noche.

El pasaje no es considerado auténtico del mismo modo que los demás evangelios apócrifos, pues fueron redactados mucho tiempo después de los evangelios canónicos, además de que estaban influenciados por las ideas del gnosticismo.

Antonio Piñero, experto en el cristianismo y la figura de Jesús, escribió sobre ese evangelio en su libro Los cristianismos derrotados:
Si entendiéramos estos textos al pie de la letra, como hacen los que no se han tomado la molestia de estudiar el gnosticismo, tendríamos que afirmar que el Salvador/Revelador Jesús no solo era el marido de María Magdalena, sino también de Salomé (¡!), y que además, para no privarse de nada, tendría ciertas veleidades homosexuales… Pero todo ello parece evidentemente absurdo y los textos no permiten tales interpretaciones.