En los últimos años, la carrera interpretativa de Pamela Anderson ha pasado a un segundo plano para que pueda dedicarse en cuerpo y alma a su activismo como miembro de la organización PETA, de la que es directora honorífica.

La antigua protagonista de ‘Los vigilantes de la playa’ ha venido utilizando su popularidad y sus contactos en el mundo del entretenimiento para conseguir, por ejemplo, que Kim Kardashian renuncie a utilizar abrigos de pieles e intentar que la primera dama Melania Trump haga lo mismo.

Ahora Pamela ha enviado una carta al primer ministro canadiense Justin Trudeau para tratar de convencerle de que le dé una oportunidad al veganismo. La actriz ha comenzado por aplaudir su decisión de invertir cien millones de dólares en la industria de alimentos de origen vegetal y se ha ofrecido a guiarle como su mentora si se animara a eliminar los productos lácteos y la carne de su dieta.

“Sería un honor convertirme en tu mentora y recomendarte algunas de las alternativas veganas, deliciosas y muy variadas, que se producen en Canadá”, ha afirmado Pamela.

Los argumentos que ha utilizado para tratar de convencerle de que realice un cambio tan importante en su estilo de vida es que no hay nada más sexy que la compasión y el compromiso con el medio ambiente.

“Tu decisión fiscal es un acto de responsabilidad y no solo creará puestos de trabajo para los canadienses, sino que también salvará a un sinfín de animales de una vida y una muerte terribles”, le ha asegurado.

Para despedirse, Pamela ha insistido en que el mundo necesita “líderes sensibles” que estén dispuestos a aceptar los riesgos asociados a la industria cárnica y los mataderos que habrían salido a la luz en el marco de la crisis del coronavirus y a actuar en consecuencia, buscando “alternativas alimenticias inteligentes”.