Caracas, 24 mar (EFE).- Nicolás Maduro, denunció este martes que existe un supuesto plan violento, que se teje desde “el poder” en Colombia y bajo unas órdenes que provienen de Estados Unidos, para atacar a Venezuela en medio de la pandemia del coronavirus, que suma 91 contagiados en el país.

“Un núcleo terrorista que se entrena en Riohacha (Colombia) que está compilando armas y dice que va a atacar a Venezuela en cualquier momento”, dijo el presidente durante una declaración desde el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas.

PLAN ABORTADO

Informó que un sujeto, de nombre Jorge Molinares, confesó estos planes al ser detenido el lunes, cuando “se trasladaba de Barranquilla a Riohacha” con un “arsenal de armas” y “equipos tácticos de guerra” que le fueron decomisados por la Dirección de Contrainteligencia Militar venezolana.

“Todos esos fusiles”, prosiguió Maduro, iban a ser entregados a otro sujeto, “alias Pantera”, de quien se conocerán detalles este miércoles, cuando se prevé una comparecencia del ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, para explicar este asunto.

“Me he visto obligado a alertar a nuestro pueblo sobre conspiraciones que lamentablemente continúan (…) tenemos mucha información, mañana la vamos a desvelar completa”, sostuvo.

El gobernante se mostró “comprometido” a “defender la paz y la estabilidad de Venezuela en cualquier circunstancia”, y consideró “miserable” que existan estos supuestos planes cuando el país atraviesa por una cuarentena que busca evitar la propagación del COVID-19.

“Es mucho el odio de quienes dan las órdenes en el norte y quienes apoyan desde el poder en Colombia (…) hay que ser muy miserables, tener mucho odio para plantearse ataques terroristas (…) perturbar la paz y el esfuerzo nacional de unión general que está haciendo todo nuestro país”, dijo.

Insistió en que existen “focos terroristas y golpistas desde Colombia y Estados Unidos” y que algunos de ellos “han dado la orden de llenar Venezuela de violencia como sea”.

UNA TREGUA BREVE

Los ministros de Salud de Colombia y Venezuela acordaron la semana pasada una estrategia conjunta, con ayuda de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), para contener la pandemia en los más de 2.000 kilómetros de frontera que comparten ambos países.

Este acercamiento, aunque virtual, fue el primero en más de un año debido a la negativa de Colombia, que hace parte del más de medio centenar de países que no reconocen a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela.

SIETE CASOS NUEVOS

Al abordar el comportamiento de la pandemia en el país, Maduro informó de siete nuevos casos, con los que el total de contagiados subió hasta 91, siendo todavía Caracas y su vecino estado de Miranda los mayores focos de infección con 14 y 39 casos respectivamente.

Adelantó que en el caso de Miranda se están contemplando medidas especiales de aislamiento de algunas localidades y detalló que al menos tres del total se infectaron en el Archipiélago de Los Roques, en medio de una fiesta de la que se desconocen detalles.

Maduro dijo que además de importados Venezuela cuenta con sus primeros casos locales de infección de la COVID-19, a los que llamó “comunitarios”.

El Gobierno espera completar este miércoles unas 1.200 pruebas de la COVID-19 a personas que resultaron sospechosas de tener la enfermedad según las respuestas que dieron en una encuesta de “síntomas generales” que el Ejecutivo dispuso en línea.

(c) Agencia EFE