NAPOLES, 26 NOV.- El alcalde de Nápoles inició el jueves el proceso formal para rebautizar el estadio San Paolo con el nombre de Diego Maradona.

Mientras, la ciudad del sur de Italia lloraba al astro argentino del fútbol, que murió en la víspera de un ataque al corazón a los 60 años, apenas dos semanas después de recibir el alta en un hospital de Buenos Aires luego de una operación de un edema cerebral.

“Ya lo estamos preparando todo esta mañana, dando los primeros pasos para dedicar el estadio de Nápoles a Maradona”, dijo Luigi De Magistris. “Es un proceso, pero será un proceso rápido porque cuando hay un deseo tan fuerte no habrá nada que nos detenga”.

“Esperamos hacerlo coincidir con la reanudación de los partidos con público”, agregó el alcalde.

La ciudad opera el estadio de San Paolo, donde Maradona comandó a Napoli en sus dos únicos títulos de la Serie A, en 1987 y 1990.

Construido después de la Segunda Guerra Mundial, el estadio recibió el nombre de Sao Paolo, de acuerdo a la leyenda de que el apóstol llegó al cercano barrio de Fuorigrotta cuando atracó en la presente Italia.

“Me parece justo que el Sao Paolo lleve tu nombre, para seguir contando contigo como testigo del camino sublime que este equipo ha tomado”, dijo el presidente del Napoli Aurelio De Laurentiis en una carta abierta a Maradona. “Los tuyos fueron años inolvidables en los recuerdos de los napolitanos. Símbolo de un deseo de revancha y de una anhelada resurrección”.

Napoli enfrenta el jueves a Rijeka de Croacia en la Liga Europa, en un encuentro que se disputará sin aficionados en las gradas por la pandemia del coronavirus.

Los fanáticos acudieron a las inmediaciones del estadio el miércoles en la noche, donde permanecieron hasta la madrugada ondeando banderas, entonando canciones y encendiendo bengalas en honor a Maradona, a pesar de que las reuniones están técnicamente prohibidas en la ciudad, que está ubicada en una “zona roja” por su alta tasa de contagios de COVID-19.

“Maradona es como un padre, como un hermano, un miembro de la familia para nosotros”, dijo Raffaele Cuomo, uno de los aficionados que estaban en el exterior del estadio. “Desafortunadamente es como si alguien de la familia hubiera muerto, y es como si una parte de Nápoles hubiera muerto”.

Anna Carpi, otra vecina de Nápoles, dijo: “Me rompió el corazón. Pero Diego estará siempre con nosotros, en nuestros corazones”.

Cuando Maradona fichó por Napoli en 1984, el club no había ganado prácticamente ningún título y estaba muy alejado tanto geográfica como socioeconómicamente de las capitales del fútbol del país, Milán y Turín.

“Fue la chispa para revivir a la ciudad”, dijo De Magistris. “Amaba Nápoles y lo que más quería — mediante el fútbol — era que el mundo supiera de una ciudad llena de humanidad, cariño, energía y fantasía”.

“Incluso hoy en día, puedo ver a niños (que no pudieron verlo jugar), como mis hijos, que tienen a Maradona presente en sus mentes y corazones”.

Il Mattino, el principal diario de la ciudad, tituló su portada el jueves con un simple “Grazie” (“Gracias”).

La Gazzetta dello Sport, el periódico deportivo de referencia en el país, dedicó sus primeras 23 páginas al astro argentino.

Ottavio Bianchi, quien dirigió a Maradona y al Napoli en la conquista de su primer scudetto en 1987, lamentó no haber hecho más para frenar la adicción de Maradona a la cocaína.

“Diego era grandioso para los pequeños detalles”, dijo a la radio estatal RAI. “Siempre solidario con los niños y sus compañeros. Pero lo que lamento es de que ninguna manera pude prevenir el rumbo que su vida tomó”.

“Cuando quedábamos a solas, yo le regañaba y el me escuchaba bajando la mirada. Recuerdo que le decía que ponía en peligro su vida. Me miraba y me decía que quería vivir su vida pisando a fondo el acelerador, al máximo”, añadió.

“Me aturde que se haya ido así”, señaló. “Siempre tenía la esperanza que iba a gambetear el obstáculo una vez más”.