BOGOTÁ, 22 oct (Reuters) – Miles de indígenas, estudiantes, profesores y trabajadores afiliados a sindicatos participaron el miércoles pacíficamente en una jornada de protesta en las principales ciudades de Colombia contra las políticas gubernamentales, el asesinato de líderes sociales y los recientes abusos policiales.

Las marchas transcurrieron en calma y contrastaron con las violentas protestas de septiembre último contra la brutalidad policial que dejaron 13 personas muertas, además del incendio de autobuses, estaciones de policía y del saqueo locales comerciales.

El Gobierno advirtió sobre el riesgo de contagio de COVID-19 durante las protestas. Colombia, que mantuvo más de cinco meses de un aislamiento obligatorio para detener el virus, está a punto de superar el millón de infecciones confirmadas.

Los manifestantes demandaron el cumplimiento de un extenso pliego de peticiones que incluye la solicitud de una renta básica para los trabajadores que perdieron sus empleos por la pandemia de coronavirus, la financiación del sistema de salud, un plan de apoyo a la educación y acciones para que cesen los feminicidios y las agresiones contra las mujeres.

Además, los dirigentes indígenas exigían un encuentro con el presidente Iván Duque para acordar acciones que permitan poner fin a los asesinatos de líderes sociales.

“Estamos pidiendo no más matanzas contra nuestros líderes indígenas, más seguridad”, dijo Harold Arias, de 32 años, uno de los miles de indígenas que llegaron a Bogotá desde el suroeste de Colombia para protestar. “No nos da miedo el coronavirus, nos da más miedo irnos a nuestros territorios y no conseguir un diálogo con el presidente”.

ANUNCIAN MÁS PROTESTAS

Los manifestantes, que llegaron hasta la Plaza Bolívar, en el centro histórico de la capital, cantaron arengas en oposición las políticas gubernamentales y posteriormente la mayoría de los 10.000 indígenas que arribaron a Bogotá en los últimos días comenzaron a retornar a sus territorios sin lograr la reunión con Duque.

El sistema de transporte masivo de autobuses TransMilenio reportó en Twitter el cierre de algunas estaciones y el desvío de algunas rutas debido a las protestas.

“Caminamos hoy conjuntamente por la negociación del pliego de emergencia, en donde está representada la salud, la vida, la producción campesina, los derechos de las mujeres, de las poblaciones vulnerables”, dijo Diógenes Orjuela, representante de los sindicatos en el Comité Nacional de Paro, en una conferencia de prensa.

Los organizadores de la protesta anunciaron una nueva movilización para el próximo 21 de noviembre, para conmemorar el primer año del inicio de las manifestaciones contra el Gobierno.

“A nuestro movimiento no lo va a parar ni la pandemia y no lo va a parar nadie”, dijo a periodistas Hermes Pete, consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). “No queda otro camino que seguir luchando, seguiremos caminando la palabra”.

Las autoridades atribuyeron la tranquilidad de la jornada a la presencia de los indígenas.

“Agradecemos a la Minga por el gran ejemplo que le dio a la ciudad y a las organizaciones sociales que lo han seguido”, escribió en su cuenta de Twitter la alcaldesa de Bogotá, Claudia López.

*Reporte de Nelson Bocanegra. Editado por Luis Jaime Acosta/ Reuters