CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Aunque un par de hospitales privados de la capital mexicana anunciaron recientemente que ya no tienen capacidad para atender a pacientes con COVID-19, las autoridades sanitarias informaron el martes que aún no hay riesgo de que se desborde la capacidad hospitalaria para atender a los contagiados.

El fin de semana el hospital Español informó que ya no tenía camas disponibles y la víspera la clínica Médica Sur reportó que ya no podía recibir a más personas con coronavirus.

Una de las sucursales del hospital ABC, también en la capital, dijo que su número de camas disponibles para enfermos de COVID-19 era variable.

“Tenemos el 23% de las camas ocupadas. El restante no lo está, es la reserva que existe en el país”, dijo el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell, quien informó que en la capital la capacidad está ocupada en un 50%. “En terapia intensiva y con ventilación mecánica vemos que hay una reserva suficiente para el manejo de la enfermedad en todas las entidades y a nivel nacional”.

Hasta el lunes por la noche, las autoridades sanitarias habían reportado 15.529 contagiados y 1.434 muertos. De esa cifra, 3.966 se localizan en la capital, una megalópolis con más de 20 millones de habitantes.

Iztapalapa, una delegación con una población cercana a los dos millones, es la que tiene más contagios en la Ciudad de México con 676 reportados hasta el domingo.

“El paciente México está en buenas condiciones, su pulso, el pulso de la salud muestra que no está para arriba ni para abajo, está bien no hay arritmias”, dijo Jorge Alcócer, secretario de Salud. “Esto está sustentado en un camino de tres meses o más, estamos con confianza en lo que estamos haciendo y aunque faltan semanas críticas, vamos por buen camino”.

Las autoridades esperan que el pico de contagios se produzca a mediados de mayo. Se estima que el número crezca mucho más deprisa en los próximos días como ha ocurrido en otros países.

El martes las autoridades de salud volvieron a convocar a médicos que quieran integrarse al sistema sanitario para lo que se espera sean las horas más difíciles de la crisis por la pandemia.

Desde el mes pasado el gobierno federal ha pedido a médicos y enfermeros de 60 a 65 años que se inscriban para trabajar en hospitales atendiendo a enfermos con padecimientos distintos al COVID-19.

Con esa iniciativa habría disponibles unos 20.000 profesionales de la salud extra.

Por su parte, Migración Colombia informó el martes que desde el 4 de abril han retornado más de 13.000 migrantes venezolanos a su país debido a la pandemia de coronavirus.

El director de Migración, Juan Francisco Espinosa, señaló que se ha hecho un estricto control sanitario a esos ciudadanos y que ninguno estaba infectado con COVID-19. Los migrantes fueron llevados por carretera de regreso a su país en 326 autobuses.

Según el último censo 1,8 millón de migrantes venezolanos residen en Colombia, que hasta ahora ha registrado casos positivos y fallecidos.

A su vez, el ministro de Industria y Comercio, José Manuel Restrepo, indicó que 4.000 empresas de la construcción y manufactureras ya fueron habilitadas con sus respectivos protocolos de bioseguridad para reanudar sus tareas luego que el presidente Iván Duque autorizara la reactivación de parte de la economía a pesar de la cuarentena obligatoria que finalizará el 11 de mayo.

Restrepo destacó que esta semana estarán listos y autorizados los protocolos de bioseguridad para unas 96.000 compañías pero que la cuarentena seguirá vigente para otros sectores hasta nuevo aviso.

La ministra de Gobierno, María Paula Romo, dijo que en Ecuador se registraron 871 fallecidos a causa del COVID-19 y 1.212 personas que probablemente murieron por la misma causa aunque no se les tomaron pruebas a tiempo. Además hay 24.240 contagiados y 1.643 pacientes que ya recibieron el alta.

Ecuador ha realizado un total de 64.558 pruebas de COVID-19.

La provincia de Guayas sigue siendo el epicentro de la pandemia en el país con 10.200 casos.

En América Latina hay más de 169.000 contagiados y unos 8.300 muertos.

El coronavirus ha infectado a más de tres millones de personas y causado la muerte a más de 212.000 en todo el mundo, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país.

En la mayoría de la gente este virus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos a tres semanas. Pero en algunas personas, sobre todo los adultos mayores y quienes padecen trastornos de salud subyacentes, puede causar enfermedades más graves e incluso la muerte.