CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Tras 51 días de distanciamiento social para evitar la propagación del nuevo coronavirus, México anunció el miércoles un plan para regresar a la “nueva normalidad” que estará regido por un semáforo de cuatro colores que representan el número de contagios en cada estado y las actividades permitidas.

La primera fase comenzará el 18 de mayo en 269 municipios en los que hasta ahora no se han registrado casos de COVID-19. Además, la construcción, minería y fabricación de vehículos pasarán a ser consideradas actividades esenciales en todo el país y podrán reanudar sus tareas.

La segunda etapa, llamada de preparación, va del 18 al 31 de mayo y la tercera iniciará el 1 de junio cuando se retomarán las actividades en el resto del país según el semáforo.

Cuando se encuentre en rojo sólo se podrán realizar labores esenciales, en naranja aumentarán paulatinamente el número de actividades no esenciales y en amarillo se podrá acceder a lugares cerrados como templos, cines y teatros, pero en un nivel reducido de asistentes. En verde se podrán realizar todas las actividades pero con medidas de control sanitario para evitar que se presente un rebrote.

El regreso a las escuelas sólo se dará con el semáforo en verde.

El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, dijo que ya están cubiertos entre el 73% y el 80% de los contenidos y que cuando sea oportuno “lo cerraremos con una etapa presencial de evaluación y diagnóstico de conocimientos”. La víspera 10 estados habían anunciado que los alumnos no volverían a la escuela para terminar el ciclo lectivo.

“El plan, aunque ha sido consensuado en lo general, también admite la discrepancia, el derecho a disentir”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador. “Ya está la luz que indica que vamos a salir del túnel en el que estuvimos y todavía nos encontramos, pero ya hay la esperanza de que vamos a caminar hacia adelante”.

Hasta el martes por la noche México tenía 38.324 casos confirmados y 3.926 defunciones.

“En una pandemia se toman decisiones en un contexto de incertidumbre, es una enfermedad emergente y nada está escrito como reglas fijas… Todos los países enfrentan la pregunta de si hay posibilidad de avanzar hacia la nueva normalidad, a qué velocidad y cuáles podrían ser las consecuencias”, dijo el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

Panamá -la nación de Centroamérica que más contagios y decesos por coronavirus ha reportado- también dio el miércoles el primer paso para la reanudación de algunas actividades económicas como el comercio en línea y la pesca.

Carlos Enrique Martínez, un mecánico de barco de 43 años, dijo a The Associated Press que ha sobrevivido haciendo trabajos esporádicos. “Pero ha estado mala (la situación) porque sabe que la exportación de pescado aquí en Panamá es importante y eso ha golpeado mucho a los empresarios”, agregó mientras algunos pesqueros se preparaban para zarpar. Centenares de embarcaciones camaroneras se hacían a la mar en el puerto de Vacamonte, en el Pacífico panameño.

Los talleres de automóviles y los servicios de plomería y electricidad también estarán permitidos siempre que los empresarios y cuentapropistas cumplan los requisitos exigidos por las autoridades de salud. El comercio minorista y mayorista así como la poderosa industria de la construcción y el transporte aéreo se mantendrán suspendidos.

Por otra parte, los padres podrán sacar a sus hijos a pasear un par de horas al día.

Panamá ha registrado hasta ahora 8.783 contagios y 252 decesos.

En sentido contrario, el gobierno chileno restableció a partir del viernes una cuarentena total en el gran Santiago, donde viven ocho de los 18 millones de chilenos, luego de que se registrara el mayor número de nuevos contagios en un día, 2.660. La capital concentra más del 70% de los 34.381 infectados y 347 decesos del país. Hasta ahora estaban en cuarentena obligatoria cinco de los ocho millones de santiaguinos.

Entre el 5% y el 10% de los nuevos contagiados podrían necesitar cuidados intensivos e intubación en los próximos días, presionando más a un sistema de salud que tiene cerca del 90% de sus camas críticas y ventiladores mecánicos en uso.

“No tememos un colapso… si las medidas funcionan y son respetadas”, dijo el ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien anunció que todos los mayores de 75 años están obligados a mantenerse en sus domicilios. Antes del miércoles la medida se aplicaba a los mayores de 80.

En tanto, muchas de las clínicas privadas de Santiago suspendieron la toma de muestras para la prueba que detecta la presencia del virus por falta de stock. Mañalich dijo que la mayor demanda en los centros privados provocó la falta de insumos y que se les prestarán los materiales con la condición de que testeen sólo a quienes lo necesitan.

Estas pruebas son vitales para la política del gobierno de detectar a los infectados para aislarlos. Chile es uno de los países de la región que realiza más testeos: entre 6.000 y 11.000 diarios.

En los últimos días la mayoría de los nuevos infectados en Argentina -que hasta ahora ha reportado 6.242 contagios y 321 fallecidos- se han registrado en la capital y la poblada provincia de Buenos Aires.

“Antes teníamos infectados de clase media o alta, que eran los viajeros, pero hoy empieza a trasladarse a los lugares de las villas y hacinamiento”, indicó el ministro de Salud, Ginés González García.

El funcionario señaló que el sistema de salud tiene suficiente margen para la atención de infectados ya que más de la mitad de las camas de cuidados intensivos “están vacías y las camas generales están en un 43% de su ocupación”.

Mientras en Buenos Aires y las localidades cercanas el nuevo coronavirus toma terreno, en provincias del norte como Salta y Jujuy es casi inexistente.

En Salta las autoridades permitieron que bares y restaurantes retomen la actividad con una limitación en la cantidad de comensales y también se autorizó la práctica de deportes individuales. En la provincia limítrofe de Jujuy pueden abrir confiterías, restaurantes y grandes centros comerciales. En todos los casos los empleadores deben garantizar que los trabajadores lleguen a sus lugares de trabajo sin la utilización del transporte público.

En tanto, luego de casi dos meses de inactividad, ambas cámaras del Congreso celebrarán sus primeras sesiones mediante una plataforma digital.

Por su parte, las autoridades colombianas manifestaron su preocupación por las violaciones a la cuarentena obligatoria.

En los últimos tres días en el departamento del Chocó fueron detenidas 20 personas en el interior de un negocio de venta de licores. En las redes sociales se detectan semanalmente varias invitaciones a este tipo de fiestas en ciudades como Bogotá, Cali, Barranquilla e inclusive en la Isla de San Andrés.

El director de la policía, general Oscar Atehortúa, señaló que muchos colombianos respetan la cuarentena “pero otros no, parece que no supieran que el coronavirus es mortal”.

En tanto, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, restringió el acceso al mayor centro de abastecimiento de alimentos de la ciudad tras comprobarse que no cumplía las normas para evitar aglomeraciones. “Desde esta noche entrarán por turnos… no queremos que el contagio del COVID-19 sea masivo, aquí ya se han contagiado 12 personas”.

Según el Ministerio de Salud, hasta el momento se han reportado 12.272 casos positivos y 493 fallecimientos. Bogotá es la ciudad con el mayor número de infectados con 4.563.

En América Latina se han registrado más de 397.000 contagios y más de 22.900 muertos.

El coronavirus ha infectado a más de 4,2 millones de personas y causado la muerte a más de 293.000 en todo el mundo, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país.