Meses antes que las autoridades lo supieran, el coronavirus ya se propagaba por la Florida

Este es un revelador articulo hecho por la unidad de investigación del prestigioso diario "El Nuevo Herald" de Miami. Según este reporte, llegan a un análisis donde se muestra que los funcionarios de salud estatales han documentado al menos 170 pacientes con COVID-19 que informaron síntomas entre el 31 de diciembre de 2019 y el 29 de febrero.

Fue el 1 de marzo cuando la Florida anunció sus dos primeros casos del coronavirus, una mujer del Condado Hillsborough de 29 años que había viajado a Italia y un hombre del Condado Manatee de 63 años. Pero enterrada en información publicada recientemente por el Departamento de Salud de la Florida es una revelación intrigante: la propagación del COVID-19 en Florida probablemente comenzó en enero, quizás antes.

Funcionarios de salud del estado han documentado al menos 170 pacientes COVID-19 que reportaron síntomas entre el 31 de diciembre de 2019 y el 29 de febrero de 2020, según un análisis del Miami Herald de información de salud del estado. De ellos, 40% no tuvo contacto aparente con otra persona contagiada. La mayoría no había viajado.

Al menos 26 personas que contrajeron el coronavirus comenzaron a mostrar síntomas a finales de diciembre o enero, y al menos ocho no habían viajado y ni tuvieron contacto con otra persona infectada por el virus. La tendencia continuó hasta febrero.

“Eso es propagación comunitaria”, dijo Eric Toner, del Johns Hopkins Center for Health Security. “Es invisible y de repente está a la vista de todos”.

Aunque la gran mayoría de los casos del estado están en el sur de Florida, los datos muestran que el virus se propagó silenciosamente a través de las regiones central e incluso norte del estado en enero, en momentos que las pruebas para identificar a los contagiados no existían en Estados Unidos y muchos profesionales de la salud podrían haberla confundido con la influenza. Los primeros casos identificados por el Herald incluyen tanto a residentes de la Florida como a visitantes de entre 4 y 91 años. Diez de estas personas fallecieron.

Incluso el 11 de marzo, el gobernador Ron DeSantis negó que hubiera propagación comunitaria, afirmación rechazada por expertos y exactamente lo contrario de lo expresado un día antes por el Dr. Anthony Fauci, el principal experto del gobierno federal en enfermedades infecciosas. DeSantis no emitió una orden de recogimiento en todo el estado hasta el 1 de abril, cuando ya había 8,000 casos confirmados y 101 muertes.

Para entonces, el estado ya estaba recopilando información que sugiere que la trasmisión comunitaria comenzó mucho antes. Las negaciones de DeSantis llegaron más de dos meses después que habitantes de la Florida sin historial de viajes comenzaron a presentar síntomas del COVID-19.

Esta semana, un día después que el Miami Herald preguntó al Departamento de Salud sobre los primeros casos, el estado dejó de publicar la fecha de inicio de los síntomas en pacientes confirmados de COVID-19. La existencia de los casos fue inicialmente por el Palm Beach Post el martes.

Científicos y autoridades de salud pública dicen que la propagación comunitaria es un indicador importante que los gobiernos deben tener en cuenta al considerar si se debe cerrar el comercio y el movimiento en áreas donde el COVID-19 está activo. Entender cuándo y cómo la enfermedad comenzó a propagarse —y a quién mató— es esencial para desarrollar una respuesta adecuada ahora y en el futuro, afirman.

La oficina del gobernador no respondió inmediatamente a una solicitud de declaraciones el martes.

En la Florida no comenzaron a hacerse pruebas hasta finales de febrero, lo que significa que las autoridades estatales no conocieron de los primeros casos en su momento.

China no confirmó la propagación de persona a persona hasta el 19 de enero, y la Florida empezó a enviar especímenes al laboratorio de los Centros de Prevención y Control Enfermedades (CDC) en Atlanta a finales de febrero, en lugar de hacer las pruebas en el estado. Incluso entonces, las pruebas se limitaron en gran medida a personas con antecedentes de viajes o contactos conocidos con infectados con el virus.

“Muchos de nosotros hemos sospechado durante mucho tiempo que hubo casos no detectados en Estados Unidos mucho antes de que tuviéramos el primer caso confirmado”, dijo Toner. Los nuevos datos “ayudan a explicar lo que parecía ser una especie de brote explosivo desde la nada”.

Alberto Moscoso, portavoz del DOH, dijo que muchos pacientes confirmados de COVID-19 “informaron de síntomas que comenzaron semanas antes de las pruebas confirmatorias”.

“No se puede determinar definitivamente si estos primeros síntomas fueron el resultado del COVID-19 u otras causas”, dijo Moscoso.

Agregó que “la mayoría de los primeros casos de COVID-19 se asociaron con viajes internacionales o exposición a viajeros internacionales”, aunque los datos del DOH muestran que 61% de los primeros casos están identificados como no relacionados con viajes.

Altovise Porter murió en la casa de un amigo en Fort Lauderdale el 8 de abril después de contraer el coronavirus, según Medicina Legal del Condado Broward. Porter, de 40 años, no había salido del sur de Florida durante varios años, declaró su familia al Herald.

Los detalles de su caso coinciden con el de una mujer de 40 años de Broward que murió después de enfermarse el 1 de febrero, según la información del DOH sobre los primeros casos. El nombre de los pacientes está censurado no aparecen en los datos del DOH, pero no en los registros proporcionados por Medicina Legal El caso del DOH aparece como no relacionado con viajes.

Porter sufría de bronquitis crónica y se había sentido mal antes de ir al médico, dijo su hermano menor, Melvin Porter.

“Tenía dos semanas de estar muy débil, con pérdida de apetito”, dijo. “Estaba tan débil que apenas podía hablar por teléfono… Mi hermana mayor la dejó una sopa el domingo. El miércoles siguiente estaba muerta”.

Dijo que no estaba seguro de cómo su hermana habría contraído el virus. De hecho, Melvin Porter dijo que Altovise dio negativo dos veces después de visitar la sala de emergencias del Hospital Broward General el 18 de marzo. Dijo que nunca se le dijo que Altovise dio positivo, aunque el médico forense enumera su causa de muerte como COVID-19 en los registros proporcionados al Herald.

Los residentes del sur de Florida representan 34% de los primeros casos, con 32 en Broward y 24 en el Condado Miami-Dade.

“Me entero de eso ahora. Es otro elemento identificable en los datos”, dijo Michael Udine, comisionado del Condado Broward, sobre los primeros casos. “Estamos tratando de hacer lo mejor que podemos con la información que se nos ha dado. Confiamos en otras personas para obtener otra información”.

Propagación comunitaria

La primera confirmación de un caso COVID-19 en Estados Unidos fue el 21 de enero, un hombre del estado de Washington que viajó a China.

Otros 13 casos fueron identificados en seis estados hasta el 23 de febrero, y 11 de esas personas habían visitado China, según los CDC. Médicos forenses de todo el país están investigando posibles muertes por COVID-19 en Estados Unidos desde noviembre de 2019, informó The Wall Street Journal.

Ninguno de los primeros casos en la Florida estuvo relacionado con viajes a China, según datos del DOH. Ocho están vinculados con Nueva York.

Ron DeSantis (izq), gobernador de la Florida, alaba la situación del coronavirus en los asilos de ancianos en su estado, durante una reunión con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca el 28 de abril de 2020.


DeSantis ha dicho recientemente que cree que el virus pudo haber comenzado a propagarse en Miami-Dade durante el Super Bowl del 2 de febrero, debido a la ola de turistas que llegaron al sur de Florida.

Sin embargo, 31 de los primeros casos fueron personas que sintieron síntomas antes del Super Bowl.

El Dr. William Schaffner, especialista en enfermedades infecciosas de la Escuela de Medicina de la Universidad Vanderbilt, dijo que los expertos deben investigar los orígenes y los primeros casos de propagación.

“Tenemos que determinar qué podemos hacer mejor en el futuro, así como tratar de controlar un brote en curso como el que tenemos ahora”, dijo Schaffner. “Si entendemos mejor la dinámica de la propagación estaremos mejor preparados para futuros brotes. Todavía nos queda mucho por aprender sobre este virus y cómo se propaga”.

Para este reportaje, el Miami Herald analizó tres conjuntos de datos publicados por el Departamento de Salud el 27 de abril y el 1 de mayo.

Los reporteros descubrieron una anomalía: seis casos iniciales incluidos en el reporte del 27 de abril no estaban en la información del 1 de mayo, incluidos los dos casos en los que los síntomas se remontan al 31 de diciembre de 2019. En los datos del 1 de mayo, la fecha de inicio de los síntoma’s se identificó como del 1 de enero de 2020.

El DHO no explicó en detalle esos casos desaparecidos.

Es posible que los investigadores estatales determinaran una fecha de comienzo de los síntomas diferente para los casos originales y actualizaran la información para reflejar nuevas conclusiones.

“La fecha del evento se actualizará a medida que se recopile más información sobre el caso”, dijo Moscoso, el portavoz del DOH. “Por ejemplo, no sabemos la fecha de inicio de los síntomas de una persona cuando recibimos el resultado del laboratorio. El condado entrevista al individuo y determina la fecha de inicio de los síntomas, por lo que la fecha puede cambiar.

El Herald incluyó esos seis casos en su análisis después que el DOH no proporcionó detalles específicos.

‘Sé que infecté a otros’

Es posible que muchas personas que contrajeron el virus no aparecen en los datos del estado porque nunca se sometieron a la prueba.

Cuando Thais Tepper, de Chokoloskee, tuvo fiebre, tos y dificultad para respirar a finales de enero, dijo que la enfermedad era diferente a cualquier cosa que había experimentado antes. Tepper, de 67 años, dijo que se desmayó una vez y sintió una sensación extraña en los pulmones cuando respiraba.

Una vez que comenzó a sentirse mejor, Tepper dijo que fue a una clínica de atención urgente en Naples el 3 de febrero, donde se le hizo la prueba de gripe y estreptococo.

“Las dos pruebas fueron negativas”, dijo Tepper, quien agregó que el médico que la vio le dijo que tenía bronquitis aguda.

Entonces la enfermedad atacó al hijo adulto de Tepper, quien es autista y vive con ella en su casa. Un vecino que estaba ayudando a la familia también se contagió, dijo.

Después de la enfermedad, dijo Tepper, comenzó a sospechar que pudo haber tenido COVID-19. Pero las pruebas para el nuevo coronavirus no estuvieron disponibles en el Condado Collier hasta el 11 de marzo, contó, y para entonces ya no tenía el virus activo en su cuerpo.

Sin embargo, en abril se sometió a una prueba de anticuerpos en Interlab, un laboratorio de investigación clínica y patología en Doral que ofrece análisis de sangre para el nuevo coronavirus.

Los resultados dieron positivo para el anticuerpo a largo plazo. Tepper le proporcionó al Herald una copia de los resultados de sus pruebas de anticuerpos, que tiene fecha del 13 de abril.

Tepper cree que contrajo el coronavirus en Kendall a mediados de enero, cuando ella y su hijo se detuvieron a comer en un restaurante de comida rápida después de pasar el día en un parque donde “no tuvimos contacto con otras personas”, dijo.

“No creo que me contagié aquí, sino en Miami”, dijo.

Tepper no puede probar su teoría y dijo que el Departamento de Salud aún no le ha hecho un seguimiento después que se comunicó con la oficina de la agencia en el Condado Collier.

“Sé que infecté a otros en febrero”, afirmó.

por Sarah Blaskey, Nicholas Nehamas, Ben Conarck, y Daniel Chang

“El Nuevo Herald”.