Nicolás Maduro, anunció este jueves inversiones en telecomunicaciones con Huawei y otras empresas chinas y rusas, pese a lo que calificó de “tremenda agresión” de Estados Unidos contra esa compañía, señalada por Washington de espionaje en favor de Pekín.

“He ordenado hacer una inversión inmediata” en “tecnología de Huawei, ZTE y de todas las empresas chinas y de todas las empresas rusas, para nosotros elevar las capacidades” de conexión a internet y telefonía en el país, dijo Maduro, sin precisar cuánto destinará a ello, en un acto transmitido por la televisión estatal.

Alegando razones de seguridad nacional, la administración de Donald Trump prohibió a grupos estadounidenses comerciar en telecomunicaciones con sociedades extranjeras “peligrosas”, teniendo a Huawei como principal objetivo.

“Tremenda agresión”, criticó Maduro, afirmando que Huawei “se ha convertido en la empresa más avanzada de telecomunicaciones”.

Este jueves, Trump calificó a la compañía china, que opera en 170 países, como “algo muy peligroso” y abrió la puerta para incluirla en las negociaciones por la guerra comercial entre Washington y Pekín. China acusó a Estados Unidos de “acoso económico”.

Google anunció el domingo que su sistema Android, que equipa a la inmensa mayoría de los teléfonos en el mundo, dejaría de ser ofrecido a Huawei.

“Huawei va a continuar en Venezuela”, expresó Maduro al prometer las nuevas inversiones, tras anunciar la creación de una Corporación Nacional de Telecomunicaciones que fusionará a todas las empresas estatales del sector.

En medio de la severa crisis económica de Venezuela, que ha provocado un fuerte rezago tecnológico según especialistas, la conexión a internet en este país es una de las más lentas del mundo de acuerdo con estudios privados.

Mientras Estados Unidos aumenta la presión con sanciones financieras en su apoyo a Juan Guaidó, jefe del Parlamento de mayoría opositora reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, el gobierno chavista ha profundizado sus relaciones con China y Rusia.

ZTE fue proveedora de la tecnología del “Carnet de la Patria”, documento electrónico para acceder a planes sociales que la oposición considera un mecanismo de “control social”.

Nicolás Maduro, dijo también el jueves que Estados Unidos quiere destruir un programa que subvenciona los precios de un pequeño grupo de alimentos y que el gobierno afirma ayuda a unos seis millones de familias.

Estados Unidos está preparando sanciones y cargos criminales contra responsables venezolanos y otros sospechosos de utilizar el programa de alimentos para lavar dinero para el gobierno de Maduro, dijeron el martes fuentes familiarizadas con el asunto.

Washington tomaría estas acciones dentro de los próximos tres meses como parte de los esfuerzos del gobierno del presidente Donald Trump para reducir el flujo de efectivo a Maduro y sus leales, agregaron las fuentes que hablaron bajo condición de anonimato.

“El imperialismo anunció: viene con sanciones para destruir el sistema CLAP, o sea el imperialismo quiere destruir el CLAP de tu familia, de la comunidad”, dijo Maduro en un acto transmitido por la televisión estatal y acompañado del alto mando militar.

“Nosotros le decimos desde aquí: haga lo que quiere hacer. Venezuela va a seguir con el sistema de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (…) los CLAP pican y se extienden, continúan de la mano de la producción nacional”, agregó Maduro.

Las cajas del programa CLAP, que Maduro lanzó en 2016 para lidiar con la ya entonces creciente especulación y fallas de abastecimiento, incluyen bolsas de arroz, pasta, granos, aceite y leche en polvo entre sus 19 productos.

Muchos de los alimentos que se venden a las familias a precios subvencionados son importados desde Turquía, México, Colombia y Brasil.

Coordinado por organizaciones vecinales creadas por el gobierno, el CLAP exige a los beneficiarios que paguen de antemano un monto fijo por las cajas, aunque los productos no estén completos, en un programa visto por críticos y opositores como una forma de control social e instrumento electoral a favor del oficialismo.

Estados Unidos “anuncia que va a destruir los CLAP (…) que lo va a sancionar, que va a bloquear”, dijo el mandatario. Pero “le garantizo a la familia venezolana que llueva, truene y relampaguee (…) más podrá Venezuela que el jefe del imperio, ustedes tendrán su CLAP”.