CARACAS, 21 MAYO.- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusó este miércoles a su par colombiano, Iván Duque, de un supuesto plan para infectar con COVID-19 a venezolanos que han regresado a su país desde Colombia en medio de la pandemia.

“La orden que dio Iván Duque, yo lo denuncié hace dos semanas, una reunión muy infausta dando una orden de hacer todo lo que se pueda hacer para contaminar a Venezuela”, dijo Maduro durante un acto con parte de su gabinete, en Caracas.

El plan, prosiguió Maduro, contempla también “traer a venezolanos infectados” de vuelta a su país, donde se cuentan 824 contagiados, de los cuales, el 44 % fueron reportados los últimos 5 días.

CASOS EN LAS FRONTERAS

Este miércoles, se registraron 75 casos nuevos, de los cuales 67 son “importados” -66 provenientes de Colombia-, explicó el mandatario, quien adelantó que todos estos contagiados se mantendrán en las poblaciones fronterizas hasta que superen la enfermedad.

“Es duro (…) pero más duro es que contaminen al país, que entren y contaminen toda Venezuela, como es el deseo de Iván Duque (…) todas estas cosas que yo digo es porque tengo las pruebas en las manos”, sostuvo.

Señaló que, desde el lado colombiano de la frontera, “bandas organizadas están pasando a estos venezolanos por pasos informales”, por lo que pidió la ayuda de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en estos territorios.

“Ellos (los venezolanos que han retornado desde Colombia en las últimas semanas) salieron sanos (…) ellos presumen que los contaminaron en los autobuses” en que los trasladaron hasta la zona limítrofe, prosiguió Maduro tras remarcar que esta denuncia “está bajo averiguación”.

El mandatario pidió a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y a todos los cuerpos de seguridad estar “alerta” ante esta “maldad profesa de contaminar gente”, sin especificar el supuesto método usado por Colombia para infectar a compatriotas.

De los 5 millones de venezolanos que abandonaron su país en el último sexenio huyendo de la crisis económica, cerca de 50.000 han retornado en medio de la pandemia, según cifras oficiales.

DESESCALADA SIN FECHAS

Maduro indicó que el promedio de incidencia del COVID-19 en el país es “bastante bajo”, lo que permite, continuó, “pensar en el plan de desescalada de manera segura y organizada”, aunque, por el momento, no existe un cronograma establecido.

Aseguró que ese plan de “flexibilización consciente” de la cuarentena llegará en “su momento” y “se está trabajando” junto a gobernadores, alcaldes, asociaciones civiles, y miembros del “consejo científico nacional”.

“Por ahora y hasta que llegue ese momento (seguimos con la) cuarentena disciplinada”, remarcó al recordar que el país atraviesa la décima semana en confinamiento.

La semana pasada el presidente decidió extender el estado de alarma y la cuarentena hasta mediados de junio, al cuestionar la desescalada que han puesto en marcha otros países en América y Europa.

UN MES SIN MUERTES

Venezuela cumplió este miércoles un mes sin registrar muertes por COVID-19 y se mantiene con solo 10 decesos, según balances oficiales.

De los 75 nuevos contagiados, tres contrajeron el coronavirus por “transmisión comunitaria”, cinco por contacto con viajeros internacionales y los 67 restantes se encuentran en las fronteras terrestres que el país comparte con Colombia y Brasil.

Del total nacional de 824 infectados, uno de los más bajos del mundo, el 44 % fueron diagnosticados en los últimos cinco días cuando ha habido un repunte en el número de casos diarios, mientras el 56 % restante se repartió entre el 13 de marzo y el 15 de mayo.

Ademas, Nicolás Maduro celebró este miércoles el próximo arribo a Venezuela de buques de Irán con gasolina y productos petroleros, luego de que Teherán advirtiera de “consecuencias” si Estados Unidos impidiera la llegada de estas embarcaciones a costas venezolanas.

“Estamos listos para lo que sea y cuando sea”, dijo Maduro en una transmisión de la televisión estatal, agradeciendo el apoyo de su aliado de Medio Oriente, rechazado por el líder opositor Juan Guaidó, quien denuncia que los cargamentos fueron pagados con oro extraído ilegalmente.

“Esos buques, cuando entren a nuestra zona económica exclusiva, serán escoltados por naves, buques y aviones de la Fuerza Armada”, informó más temprano el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López, quien dijo coordinar la recepción con su homólogo iraní.

Según reportes de prensa, cinco barcos cisterna zarparon en los últimos días desde Irán y navegan hacia el Caribe venezolano, donde Estados Unidos anunció a principios de abril una mayor vigilancia del crimen organizado, desplegando unidades de combate.

Ni Maduro ni Padrino precisaron cuándo arribarían los buques.

Un país tiene en su zona económica exclusiva soberanía para la “exploración y explotación” de recursos, pero terceros Estados tienen “libertades de navegación y sobrevuelo”, según la ONU.

Teherán advirtió que tendrá “consecuencias” si Washington impide la entrega de productos petroleros iraníes a Venezuela, donde se ha agudizado la escasez de combustible durante la pandemia de COVID-19.

“Oro de sangre”

Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, encabezados por Estados Unidos, aseguró que Caracas paga los insumos petroleros de Irán con oro extraído ilegalmente en las vastas zonas mineras del sur del país.

“Están pagando esa gasolina con oro de sangre”, expresó Guaidó en una videoconferencia organizada por Diálogo Interamericano, un centro de reflexión con sede en Washington.

Los lazos de Venezuela con Irán se han visto reforzados con el envío de crudo, lo que el jefe parlamentario consideró “motivo de alarma” para la región dada la posición “estratégica” del país sudamericano.

“Estamos muy preocupados por la seguridad de Venezuela y de Latinoamérica por este intento de presencia iraní en suelo venezolano no autorizado por el Parlamento nacional”, único poder controlado por la oposición, apuntó Guaidó.

El opositor, quien dijo estar “haciendo monitoreo constante” a los buques, contabiliza además “17 vuelos” de “Mahan Air, una aerolínea (iraní) sancionada por transportar armas, al aeropuerto de Las Piedras, donde queda una de las principales refinerías de Venezuela”. Los viajes se habrían realizado entre el 22 de abril y el 8 de mayo.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, tachó el martes de “preocupante” que Mahan Air “aparentemente lleve oro de Venezuela a Irán”.

Irán ha expresado en reiteradas ocasiones su respaldo a Maduro, apoyado también por Rusia, China, Turquía y Cuba. Teherán y Caracas mantienen estrechas relaciones desde el gobierno del fallecido expresidente venezolano Hugo Chávez (1999-2013).

“Preocupación” de EEUU

Venezuela, bajo sanciones estadounidenses que buscan la salida de Maduro, tiene las mayores reservas petroleras del mundo, pero su producción viene en caída libre, un colapso que expertos atribuyen a políticas fallidas, falta de inversión y corrupción.

“Esa gasolina que viene de Irán tiene un alto contenido de comunismo”, ironizó este miércoles ante las críticas el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, en su programa de televisión semanal.

La agencia de noticias iraní Fars afirmó el sábado que había recibido información de que cuatro buques de guerra de la Marina estadounidense estaban en el Caribe por una “posible confrontación con los petroleros de Irán”.

El almirante Craig Faller, que dirige el Comando Sur de Estados Unidos en el Caribe, dijo el lunes que Washington sigue “con preocupación” las acciones de Irán con relación a Venezuela, pero declinó hacer comentarios sobre los barcos cisterna.

Las tensiones coinciden con denuncias de Venezuela de una frustrada incursión marítima, presuntamente desmantelada el 3 y el 4 de mayo.Caracas responsabiliza a Guaidó, Estados Unidos y la vecina Colombia de liderar esta acción.Washington bloqueó este miércoles en el Consejo de Seguridad de la ONU un comunicado de Rusia que condenaba el uso de “mercenarios” en este caso.