ATENCIÓN: ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DE LA CUARTA TEMPORADA DE LA CASA DE PAPEL

El pasado 3 de abril se estrenó la esperada cuarta parte de La casa de papel en Netflix. Y, desde ese mismo viernes, los que somos muy fans y hemos hecho maratón de los nuevos episodios en una sentada, apenas pegamos ojo por la baja en la banda de atracadores.

Uno de los personajes más queridos de esta historia creada por Álex Pina ha tenido un desenlace trágico, por mucho que algunos confiáramos en que los protagonistas nunca deben morir porque para eso son principales.

Pero la tendencia, tanto en la ficción española como en la internacional, ha virado en los últimos tiempos en la búsqueda por sorprender a los espectadores a base de giros inesperados (o quizás no tan impredecibles), aunque esto suponga que nos unamos a llorar la pérdida en las redes sociales.

Imagen: ©Netflix

Si tuviera que definir la cuarta temporada de La casa de papel con una palabra sería intensa. Tras el cliffhanger de la tercera tanda, con El Profesor entre las cuerdas creyendo que habían ejecutado a Lisboa y con Nairobi debatiéndose entre la vida y la muerte, los nuevos episodios han despejado nuestras dudas aunque a la vez nos han planteado más interrogantes como cuál será el rol de Manila (personaje interpretado por Belén Cuesta que tantas críticas recibió en Twitter) tras revelarse como una infiltrada transexual entre los rehenes y, sobre todo, cómo el cerebro del atraco encarnado por Álvaro Morte se las ingeniará tras ser descubierto a punta de pistola por Alicia Sierra con ese “Jaque mate” entonado por Najwa Nimri que todavía retumba en nuestros oídos.

Y atención, que aquí viene el spoiler más gordo.

Ahora que si por algo será recordada la cuarta entrega de La casa de papel es por el asesinato de Nairobi. Los seguidores de la serie seguimos sin asimilar la partida de este personaje y mira que nunca se nos dio gato por liebre ya que en los avances ya se dejaba caer esta muerte (con ese “Por Nairobi”, un grito que se ha extendido por la red del pajarito).

Imagen: ©Netflix

Y es que la tercera temporada se cerró con una situación comprometida para la atracadora, que recibe un impacto de bala de un francotirador después de que la banda le declarase la guerra a la Policía Nacional de España. La Inspectora Sierra había encontrado a Axel, el hijo de esta experta en falsificación que se había asomado a la ventana sentenciando su destino.

Pero la potente escena de la muerte de Nairobi, que tanta impotencia ha generado en las redes sociales donde se siguen sucediendo las reacciones de sorpresa y duelo, no acontece en el arranque de la cuarta tanda lo cual resulta todavía más desgarrador.

Porque de buenas a primeras Ágata Jiménez sobrevive, gracias a sus compañeros que la operan de urgencia con la asistencia telemática de un cirujano profesional, y hasta se explota incluso su faceta más maternal descubriéndonos que había pedido a El Profesor que le donara su esperma para tener un bebé de él que se llamaría Ibiza.

“Profesor, Nairobi ha sido ejecutada” pic.twitter.com/zd0IYpFg0q— Simone (@Pablossimon) April 4, 2020

La casa de papel ya no será lo mismo sin nairobi la puta ama pic.twitter.com/6MZkBLstGf— L???? (@supportgirls96) April 4, 2020

Matan a Nairobi, ok la cagaron. ¿Y no se les ha ocurrido matar a Arturito? No me jodas.— ???????????????????????????????? ⚘ (@joselinedmrs) April 4, 2020

podemos confirmar que la muerte de nairobi ha sido la más dolorosa de toda la serie, y con diferencia? nairobi, fuiste, eres y siempre serás la puta ama. contiunaremos el matriarcado. pic.twitter.com/yF3lUSwCpy— leyre???? (@leyyreprieeto) April 4, 2020

Es en el sexto episodio, titulado K.O. Técnico, cuando se nos parte el corazón con Gandía (José Manuel Poga), asesinando a esta insurgente atracadora con un disparo limpio en la frente, una de las formas más frías de morir que se ha visto en la serie y que nos ha chocado por su crueldad. ¡Si nuestra Nairobi había resistido cuando el jefe de seguridad del Banco de España intentó acabar con su vida apoyado sobre una almohada mientras la protagonista se recuperaba de la operación!

Nairobi es uno de esos personajes que te engancha a primera vista, una protagonista que ha ido de menos a más adquiriendo la fuerza suficiente para convertirse en una auténtica líder de la banda criminal con el paso de las temporadas y que ha cumplido su promesa de que “hay que vivir hasta el final”. De hecho, en el documental La casa de papel: El fenómeno, donde se muestran los secretos tras las cámaras del rodaje de la tercera y cuarta entrega, la propia Alba Flores se muestra agradecida a este personaje que le ha dado tantas alegrías como actriz.

La puta ama ???? pic.twitter.com/p2v6aDwt3s— La Casa de Papel (@lacasadepapel) April 5, 2020

Puede que después de esta tanda teñida de sangre, y valorando que no ha finalizado el atraco que centra la trama, Nairobi esté más presente que nunca en la quinta temporada a través de flashbacks, de la misma manera que Berlín (Pedro Alonso) el cual perdió la vida en el atraco a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

Imagen: ©Netflix

La muerte de Nairobi refrenda que los guiones no pretenden contar historias de color de rosa dejando abierta la posibilidad de que no se salve ni el apuntador. Mismamente en La casa de papel el carismático personaje de Alba Flores no ha sido el primero en morder el polvo ya que todavía echamos una lagrimita recordando las pérdidas de Moscú (Paco Tous), Roberto García (Oslo) y Berlín (Pedro Alonso). Pero seguimos sin asumir este recurso dramático, sin considerar que la amenaza de los protagonistas es real por mucha tensión y peligro que se nos ponga por delante en la pantalla.

Nos las dan con queso si nos descuidamos y ahí es donde viene el chasco generalizado. Vamos a ver, que parecemos nuevos, como si no hubiéramos aprendido nada de Juego de Tronos. La serie de cabecera de HBO nos dejó con el corazón en un puño tras la ejecución de Ned Stark (que se presenta como el héroe honesto y con principios) en Baelor, el noveno episodio de la primera temporada. Y así nos fue sorprendiendo en cada tanda con muertes inesperadas.

Imagen: ©Netflix

Esta dolorosa escena emitida en 2011 posiblemente marcó el camino a seguir para cientos de producciones internacionales que han jugado con nuestras expectativas. Porque todavía hoy lloramos las muertes más impactantes de personajes como Bob de Stranger Things (que acaba siendo alimento de los Demoperros). Y más de lo mismo sucede con las ficciones españolas que en los últimos años han agrandado el trauma colectivo dando carpetazo a las tramas flower power especialmente en Vis a vis (el asesinato de la odiada Anabel ¿hola?), El Continental y La catedral del mar.

Porque, grabémonos a fuego una vez más, ser protagonista no es sinónimo de acabar con vida.