El Liverpool y el Tottenham se juegan este sábado (19H00 GMT) el trono europeo en la final de la Liga de Campeones en Madrid, una ciudad que vive el acontecimiento en un ambiente festivo, pero blindada para evitar problemas con los hinchas ingleses.

Solamente en torno a 32.000 hinchas ingleses cuentan con billete para ver el encuentro en el estadio Metropolitano del Atlético de Madrid, aunque se esperan mucho miles más.

“Se prevé que va a haber 70.000 aficionados ingleses que van a pasar este fin de semana con nosotros, con este evento deportivo, y que va a haber un gasto medio de en torno a los 300 euros”, dijo a la televisión regional madrileña, Juan José Blardony, director de la asociación de hosteleros madrileños “La Viña”.

Hinchas del Liverpool festejando en Madrid el 31 de mayo, la víspera de la final de la Liga de Campeones ante el Tottenham. AFP / CURTO DE LA TORRE

Los hinchas ingleses ya se han hecho muy visibles este sábado en la capital española, donde durante los últimos días se han llevado a cabo distintos actos para acompañar el gran evento de este sábado, en que la temperatura en Madrid puede alcanzar los 33 grados.

En la céntrica plaza de la Puerta del Sol, algunos de estos aficionados trataban de conseguir una entrada.

“Verlo desde dentro del estadio es mucho más excitante. Es mejor”, dice a la AFP Keman Kalkavar, un ingeniero turco de 50 años, aficionado de toda la vida del Liverpool, que ha llegado desde Ankara y está dispuesto a pagar 5.000 euros por una entrada.

AFP /Final de la Liga de Campeones

Un despliegue de seguridad sin precedentes de casi 5.000 efectivos de policía y servicios de emergencia velará por que no se produzcan problemas.

En la noche del viernes al sábado la policía nacional anunció que “cuatro ciudadanos británicos fueron detenidos por diferentes agresiones”.

Una mujer venezolana, de 32 años, fue detenida el viernes por vender dos entradas falsas por 8.400 euros a un ciudadano rumano, informó la policía.

Traspaso de poderes

Copas de Europa: los finalistas por país. AFP / Thomas SAINT-CRICQ

Las aficiones se han reunido en dos plazas distintas, desde donde se dirigirán por la tarde por dos líneas de metro diferentes al estadio Metropolitano.

Tras una edición 2019 rica en emociones, la Liga de Campeones culmina este sábado con un choque por todo lo alto entre un Liverpool que lanza su segundo asalto consecutivo a la ‘Orejona’ y un Tottenham que llega por primera vez a una final de Copa de Europa en sus más de 130 años de historia.

Once años después de la última final de ‘Champions’ exclusivamente inglesa en 2008 entre el Chelsea y el Manchester United, este choque entre Tottenham y Liverpool viene a rubricar el dominio del fútbol de la Premier esta temporada.

Hinchas del Tottenham Hotspur cantan frente a seguidores del Liverpool en la Puerta del Sol de Madrid, el 31 de mayo, un día antes de que ambos equipos se jueguen el título de la Liga de Campeones. AFP / Belen Diaz

Tras una final de Europa League también inglesa en la que el Chelsea se impuso al Arsenal el miércoles (4-1), este partido parece culminar el traspaso simbólico de poderes entre el fútbol inglés y el español, dominador de la ‘Champions’ desde 2014.

“No me extraña ver a los clubes ingleses” volver a estar en los más alto, afirmaba el técnico del Real Madrid, Zinédine Zidane, cuyo equipo será destronado este sábado tras ganar tres Ligas de Campeones consecutivas.

“Los entrenadores de estos equipos traen su trabajo innovador”, añadía el técnico francés, en claro elogio al argentino Mauricio Pochettino y del alemán Jürgen Klopp.

Pochettino quiere completar la hazaña

Para Klopp se trata de su cuarta final en una competición europea y la segunda consecutiva con el Liverpool en Liga de Campeones, tras su derrota el pasado año frente al Real Madrid en Kiev.

Un momento del entrenamiento del Tottenham Hotspur en Madrid, en el estadio Wanda Metropolitano, el 31 de mayo de 2019. AFP / JAVIER SORIANO

“Estamos en la final de la ‘Champions’, para mí es el partido más importante del fútbol mundial a nivel de clubes así que es normal que esté de buen humor”, dijo el viernes un sonriente Klopp, muy distendido en la rueda de prensa previa al encuentro.

Todavía fresca en la memoria la ‘redmontada’ lograda en la vuelta de semifinales frente al Barcelona 4-0 (tras perder en la ida 3-0), el Liverpool buscará redondear la hazaña y culminar la temporada con un trofeo tras quedarse a un paso de la Premier League (97 puntos por 98 del campeón Manchester City).

Enfrente, un Tottenham que ya ha hecho historia al llegar por primera vez a una final de Liga de Campeones, sorprendiendo a propios y extraños.

El Liverpool y Jürgen Klopp tienen “mucho mérito, son un gran club, con grandes jugadores y mañana saldremos a jugar y a disfrutar porque queremos también escribir la historia del fútbol. Para eso tenemos que ganar y sabemos lo que tenemos que hacer”, afirmó Pochettino el viernes en la rueda de prensa previa a la final.