Tras la decepción de la segunda temporada de You, ahora es el turno de Sex Education. Aquel fenómeno sobre el descubrimiento sexual adolescente a través de la historia de un joven inexperto en la práctica, pero sabelotodo en la teoría, que sirve de consejero sexual a sus compañeros, regresó con una segunda temporada a Netflix.

Un año esperando para que la originalidad desaparezca de un soplido, a excepción de una escena. Una secuencia de pocos minutos que destaca sobre las ocho horas totales y que tiene a los espectadores aplaudiendo a golpe de tuits.

Cortesía de Netflix
Cortesía de Netflix

Y no soy yo la única que lo dice. Es el tema de conversación en redes sociales después de un fin de semana de maratón en que aquellos que caímos rendidos ante la frescura inicial nos devoramos sus ocho episodios para terminar dudando del resultado. Sobre todo del final, pero satisfechos con un momento que protagonizan las chicas de la historia sobre el acoso sexual que sufrimos las mujeres en general.

Este arco en particular comienza en el tercer episodio cuando Aimee (Aimee Lou Wood) es víctima de un ataque sexual en un autobús y a plena luz del día, cuando un hombre se masturba detrás de ella. Asustada, baja del vehículo quedándose en un estado de shock que se confunde con su personalidad patosa. Maeve la lleva a la policía a reportar el crimen en donde, poco a poco, va cayendo en la cuenta de la experiencia vivida. El trauma comienza a evidenciarse en los episodios siguientes, con un miedo creciente que la lleva a no querer volver a subir al autobús. Y así se llega a la secuencia en cuestión que tiene lugar en el capítulo siete.

Todas las chicas protagonistas están juntas como parte de un castigo por ser sospechosas de haber escrito un mensaje cruel sobre una profesora en el espejo del lavabo. Se trata de una escena copiadita de El club de los cinco -la propia creadora dijo que la serie es un homenaje al cine de John Hughes- en donde las discusiones, críticas y diferencias dan lugar a las confesiones y unión cuando Maivee revela su experiencia y miedo, haciendo que todas cuenten la suya. Unidas por este punto en común deciden acompañarla a tomar el autobús todas juntas. Un momento de solidaridad, reconocimiento y empoderamiento femenino a través de la unión al son de canciones de Ezra Furman, casi igualito al clásico de los 80.

Pero más allá de la referencia cinéfila, los espectadores enseguida nos dimos cuenta de la importancia de esta escena, sobre todo cuando uno de los personajes revela que “estadísticamente dos tercios de niñas experimentan tensión sexual o contacto no buscado en espacios públicos antes de cumplir los 21”, haciendo que muchas seriéfilas reaccionen con aprobación a esta secuencia que deja a un lado el universo pintoresco de Sex Education para retratar un tema que muchas han experimentado. Mientras ensalza la unión femenina con el acercamiento, respeto y amistad de apoyarse las unas en las otras en una situación como esta