El ex vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden, uno de los demócratas favoritos en la carrera a la Casa Blanca, viaja el lunes para reunirse con sindicalistas y trabajadores en su primer acto de la larga campaña para elegir al candidato presidencial de su partido.

Biden eligió para este evento Pensilvania, el estado de la costa este que lo vio nacer hace 76 años. Viaja a la ciudad de Pittsburgh, cuna de la industria siderúrgica estadounidense, hoy parcialmente volcada a la alta tecnología.

El ex número dos de Barack Obama que el jueves pasado anunció oficialmente su candidatura, ha optado por una estrategia de oposición frontal a Donald Trump, a quien acusa de desvirtuar los valores estadounidenses.

Pensilvania es uno de los estados -junto a otras regiones industriales- que en 2016 dio su apoyo a Trump por un sentimiento de descenso social.

Hombre popular de origen modesto, Biden se enorgullece de mantener el contacto con la clase trabajadora del Partido Demócrata.

“Los banqueros de Wall Street y los directores ejecutivos no construyeron Estados Unidos, usted construyó Estados Unidos (…), gente común de clase media”, dijo hace unos días en Massachusetts, frente a trabajadores de supermercados en huelga.

Invitado por sindicalistas, el candidato hablará el lunes sobre la reconstrucción de la clase media estadounidense.

Con este acto, Biden se mete por tercera vez en la carrera a la Casa Blanca después de dos fracasos en las primarias. En un partido demócrata que se inclina cada vez más hacia la izquierda, cree que puede ganar con una línea de centro y moderada.

La edad del candidato

Los sondeos por ahora le van de cara. La última encuesta publicada el domingo por ABC News y The Washington Post le dan un 17% de intención de voto, mientras que su principal rival partidario, Bernie Sanders, recibe un 11%.

Después de décadas en el Congreso y ocho años junto a Obama, Biden ha recaudado 6,3 millones de dólares en donaciones en las primeras 24 horas desde el anuncio de su candidatura, siendo el aspirante que más ha recaudado en el lado demócrata.

Pero las críticas y las reservas que lo hicieron dudar durante semanas sobre si presentarse a la carrera presidencial no han desaparecido. Nada más lejos.

Su edad y la energía necesaria para aguantar 18 meses de campaña siguen siendo una preocupación, ya que la primera votación de las primarias será en febrero de 2020.

Trump, de 72 años, fue el primero en aprovechar ese filón para atacar a su contrincante.

“Soy el más joven, soy un hombre joven, lleno de vida”, se jactó el viernes. “Cuando miro a Joe, no sé… nunca diría que alguien es demasiado viejo”, agregó, dando a su rival el cruel apodo de “Joe el dormido”.

“No sé qué le pasó a Biden, nunca lo había visto así antes”, insistió el presidente el domingo en una entrevista con Fox News. “¿Es realmente Joe Biden? Me parece diferente”.

Sanders, el otro gran favorito entre la veintena de candidatos del partido, tiene 77 años.

Biden también se enfrenta a viejas acusaciones de tener gestos demasiado cercanos con las mujeres, o sobre decisiones que tomó durante su larga carrera como senador de Delaware.

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