Bogotá, 19 nov (EFE).- El volante James Rodríguez negó este jueves divisiones internas en la selección colombiana de fútbol y descartó “agresiones” o “disputas” con sus compañeros luego de que la Cafetera fue goleada 0-3 por Uruguay y 6-1 por Ecuador en los últimos dos partidos de las eliminatorias al Mundial de Catar 2022.

El creativo del Everton señaló en un comunicado que desmiente “todo tipo de supuesta información alusiva a malos tratos, agresiones, disputas o todo tipo de controversia suscitada entre jugadores y en que se me menciona como protagonista, tras los compromisos de eliminatorias al mundial llevados a cabo los días 13 y 17 de noviembre de 2020”.

Esto luego de que medios locales aseguraron que el goleador del Mundial de Brasil 2014 había protagonizado un enfrentamiento con algunos compañeros en el camerino del equipo en Quito tras la derrota con Ecuador.

Colombia encajó la primera goleada en Barranquilla, en donde cayó 0-3 ante Uruguay el viernes pasado, y cuatro días después fue apaleada en Quito por Ecuador, que la venció con un estrepitoso 6-1.

El volante agregó en su comunicado que lo “ocurrido en la cancha y los infortunados resultados no han prosperado más allá de lo que representa el juego”.

“Tanto en el vestuario como en lo personal mantengo excelentes y respetuosas relaciones con mis compañeros de la Selección Colombia”, dijo el exjugador del Real Madrid.

James reconoce que el equipo pasa por momentos complejos por los resultados y que los primeros en reconocer la responsabilidad de lo sucedidos son los jugadores.

“Como grupo nos mantenemos unidos y con el sueño intacto de lograr la clasificación al mundial de Catar, algo para lo que trabajaremos aún más duro”, dijo.

A renglón seguido señaló que “para lo anterior necesitamos despejar todo tipo de dudas sobre lo que representa la armonía y el ambiente en el vestuario, que aunque se encuentra afectado desde lo anímico jamás ha pasado al conflicto entre nosotros, sus miembros”.

Ante esta situación, la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) publicó un comunicado en el que asegura que “no son ciertas todas las versiones que aseguran que hubo enfrentamientos y agresiones entre jugadores” durante la última concentración.

“Queremos ser enfáticos en que durante los 12 días de concentración se mantuvo, al igual que siempre, un ambiente de cordialidad, compañerismo y amistad entre todos los miembros de la Selección Colombia, como ha sido característico”, añadió la FCF.

Tras la doble jornada, que dejó en vilo la continuidad del seleccionador Carlos Queiroz, Colombia ocupa el séptimo lugar con cuatro puntos y se enfrentará en marzo próximo a Brasil en Barranquilla y a Paraguay en Asunción.

(c) Agencia EFE