Buenos Aires, 6 jun (EFE).- El presidente de Argentina, Mauricio Macri, y su par de Brasil, Jair Bolsonaro, se ratificaron este jueves en Buenos Aires como “socios” en una “alianza” con “enorme potencialidad” en lo económico o respecto a los derechos humanos, un tema que les llevó a criticar duramente la situación de Venezuela.

Junto a su esposa, Michelle y gran parte de sus ministros, el jefe de Estado brasileño inició temprano su primera visita oficial al país vecino, en respuesta a la que hizo Macri a Brasilia a los pocos días de su asunción a principios de este año.

Tal fue la armonía, que el exmilitar no dudó en apoyar de forma explícita a Macri de cara a las elecciones presidenciales de octubre próximo, en las que opta a la reelección y tiene como principal adversaria a la exmandataria Cristina Fernández (2007-2015), que esta vez opta a la Vicepresidencia.

Una complicidad que contrasta con las protestas que por la tarde empezaron a darse fuera de la Casa Rosada y ante la embajada de Brasil, impulsadas por organizaciones sociales, sindicales y políticas bajo el lema #ArgentinaRechazaBolsonaro. Tu odio no es bienvenido acá”.

“Nosotros deseamos seguir cada vez más fuertes como socios en esta alianza, no solamente en la economía, con el objetivo más grande que cualquier hombre y cualquier mujer puede tener, que es la libertad”, dijo Bolsonaro ante la prensa junto a su par, a quien llamó “mi hermano” y con quien dijo compartir “prácticamente los mismos ideales”, tras una reunión bilateral en la Casa Rosada.

Macri, por su parte, consideró que tanto el viaje que él hizo a Brasil como el que hace su invitado, demuestran el “nivel de importancia” de la relación de afecto de “años” y de “enorme potencialidad”.

Como ya se esperaba, además de asuntos de índole bilateral, dos fueron los principales temas sobre la mesa: la situación de Venezuela, al ser dos de los presidentes más críticos con el régimen de Nicolás Maduro, y la evolución de las conversaciones entre el Mercosur -que integran también Paraguay y Uruguay- y la Unión Europea para lograr un acuerdo comercial.

“Pienso que toda América del Sur está preocupada en que no tengamos nuevas Venezuelas en la región”, aseveró Bolsonaro, que apostó por tomar “decisiones concretas” sumando a los pueblos y buscando en ellos su “potencial de forma hermana”, en favor del progreso y la paz.

Convencido del “compromiso absoluto” que los dos países tienen con la defensa de los derechos humanos y la democracia, Macri lamentó el “duro momento” que viven los venezolanos, por lo que dijo ratificar con Bolsonaro la “solidaridad” con la situación en ese país.

“Seguiremos haciendo todo lo posible, desde acá, para ayudar a que se restablezca la democracia en Venezuela, que es lo que nosotros creemos y sentimos que es el camino hacia el futuro para no solo Venezuela, sino toda la región”, enfatizó el argentino.