Alejandrina Guzmán, hija del capo mexicano Joaquín “Chapo” Guzmán, repartió esta semana cajas de provisiones con el nombre y rostro de su padre a ancianos que se encuentran aislados en sus casas para evitar contagios del nuevo coronavirus, en la ciudad mexicana de Guadalajara.

Denominadas las “Chapo despensas”, unas 500 cajas de cartón con alimentos y productos de higiene fueron distribuidas en los últimos tres días por la empresa Chapo 701, propiedad de Alejandrina Guzmán, en esa urbe del estado mexicano de Jalisco (oeste).

“Está totalmente (dirigido) para los que tengan necesidad de una despensa, que no tengan ayuda del gobierno”, dijo este viernes a AFP, Julio Campos, presidente de Chapo 701.

Según él, la idea surgió después de entregar despensas entre trabajadores de la marca ante la emergencia sanitaria por la COVID-19 en México, que hasta este viernes registró 6.875 casos confirmados y 546 fallecidos, de acuerdo con datos oficiales.

“De ahí se decidió ayudar a las personas mayores”, contó el representante de la polémica marca que también comercializa ropa, tequila y otros productos con la imagen del famoso narcotraficante.

A través de las redes sociales de la marca, los internautas pueden proponer a ancianos de bajos recursos, o que no pueden valerse por sí mismos, para que sean beneficiarios de esta iniciativa.

“La gente nos indica qué persona necesita la ayuda, y nosotros acudimos a su domicilio personalmente a entregarlas”, dijo Campos.

El representante indicó que los fondos para ofrecer las despensas provienen, en parte, de una fundación creada por Alejandrina Guzmán y la venta de los productos comercializados por Chapo 701.

A pesar de la necesidad económica que ha dejado el crimen organizado y de la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus, algunos habitantes de esa zona, que vive una espiral de violencia desde hace más de cinco años por la presencia del poderoso cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), rechazan la iniciativa.

María Guadalupe Ayala, empleada doméstica de 47 años, ha sufrido en carne propia el dolor ocasionado por el crimen organizado, que hace seis meses le arrebató a su hijo.

“Preferiría morirme de hambre a recibir una ayuda de una despensa, porque mi hijo no vale una despensa, mi hijo vale mucho más”, dijo Ayala indignada.

Joaquín “Chapo” Guzmán, protagonista de dos espectaculares fugas de cárceles mexicanas, fue condenado a cadena perpetua el 17 de julio del año pasado en Estados Unidos.