“Ya basta”, suplicó Philonise Floyd ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, la Cámara Baja controlada por la oposición demócrata, en el marco de una audiencia tras la presentación de un proyecto de ley para una reforma de la Policía.

“Pongan fin al sufrimiento”, dijo en su testimonio, un día después del funeral de su hermano en Houston. “Hagan los cambios necesarios para que las fuerzas del orden sean la solución y no el problema”, pidió Philonise.

Dos días después de que los demócratas anunciaron un proyecto de ley para reformar la “cultura” dentro de la Policía para terminar con los casos de brutalidad y de racismo, este comité de la Cámara Baja –también controlado por la oposición– va a analizar la situación.

La Policía está en el punto de mira desde la muerte de Floyd el 25 de mayo tras ser inmovilizado por un agente que lo asfixió con la rodilla tras ser acusado de pagar con un billete falso en un tienda.

Las imágenes en las que Floyd suplica al agente y clama “No puedo respirar” derivaron en el movimiento de protesta más importante en Estados Unidos desde el asesinato de Martin Luther King Jr. en 1968.

“Quizás al dirigirme a ustedes hoy puedo lograr que su muerte no sea en vano, que no se convierta en otro rostro en una camiseta y otro nombre en una lista”, dijo Philonise.

Ante el debate nacional, la policía de Houston va a prohibir la inmovilización con asfixia y el cuerpo de Minneapolis va a ser desmantelado para ser reformado y refundado.

A nivel federal la Ley de Policía y Justicia –que cuenta con el apoyo de más de 200 legisladores demócratas– busca crear un registro de los agentes que cometan abusos, facilitar el que sean juzgados y replantear los procesos de selección y entrenamiento.

Pero el futuro de este proceso es incierto si no logran sellar un apoyo de los republicanos que dominan el Senado, además de contar con el apoyo del presidente Donald Trump, que condenó la muerte de Floyd pero dio su apoyo expreso a la Policía.

El jefe de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, anunció el martes que encargaría al senador negro Tim Scott que abordara esta reflexión.