CARACAS, 21 mayo (Reuters) – El jefe del Parlamento y líder de la oposición de Venezuela, Juan Guaidó, calificó el martes de cínica la propuesta del presidente Nicolás Maduro de adelantar las elecciones legislativas, y sostuvo que esa medida no solucionará la crisis que asola al país.

Maduro planteó el lunes anticipar los comicios para la Asamblea Nacional, la principal plataforma desde la que la oposición se ha enfrentado al gobierno y cuyo jefe Guaidó es reconocido como líder legítimo del país por Estados Unidos y decenas de gobiernos.

La actual Asamblea, que quedó en manos de la oposición luego del retiro del oficialismo en 2017, fue elegida en 2015 y su período de cinco años culmina en diciembre del año próximo.

Ni Maduro ni la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que debe aprobar la propuesta del presidente, han indicado una posible fecha para esas elecciones.

En Venezuela “todos sabemos cuál es el problema (…) todos sabemos que lo que nos arrastró aquí fue precisamente no celebrar elecciones libres, transparentes, justas”, dijo Guaidó en un discurso en la Asamblea.

Además, “es cínico insinuar que está dispuesto a someterse a unas elecciones cuando se las robó en el 2018”, agregó Guaidó al referirse a los comicios de mayo del año pasado, cuando Maduro fue reelegido en una jornada considerada fraudulenta por opositores y gobiernos del hemisferio occidental.

Guaidó llamó el martes a las fuerzas armadas a evitar una catástrofe en Venezuela en medio de la pugna entre el gobierno y la oposición tras la propuesta del presidente Nicolás Maduro de adelantar las elecciones parlamentarias.

Guaidó endureció su discurso hacia los militares, principal soporte de Maduro, al exigirles acción en un discurso que ofreció en la Asamblea Nacional, controlada por la oposición.

“Llegó el momento entonces señores de la fuerza armada de dar un paso”, dijo el jefe del Congreso al asegurar que los militares disponen de una ley de amnistía, aprobada a inicios de año por los congresistas opositores, que les ofrece garantías a quienes desconozcan a Maduro.

Desde inicios de año el líder opositor, que ha sido reconocido como presidente interino de Venezuela por más de medio centenar de países, ha realizado varias exhortaciones a las fuerzas armadas para que derroquen al mandatario izquierdista, pero hasta el momento sus llamados no han sido atendidos.

“Maduro se ve más disociado y alejado de la realidad”, dijo Guaidó al rechazar la propuesta de adelantar las elecciones del Congreso que según la constitución debe culminar su período de cinco años en enero de 2021. Los comicios parlamentarios suelen realizarse en Venezuela un mes antes de que venza el período de los diputados.

Sin ofrecer más detalles, Maduro planteó el lunes el adelanto de las elecciones como una vía para una “solución pacífica, electoral, democrática”.

Guaidó, de 35 años, sostuvo que la oposición insistirá en la ruta que se fijó a inicios de año de convocar elecciones presidenciales libres como salida a la crisis, iniciativa que es respaldada por varios países de la región y Europa. La oposición desconoce la reelección de Maduro en mayo de 2018 alegando que en el proceso electoral se cometió fraude.

La crisis en el país sudamericano se profundizó a fines de abril tras el fallido alzamiento militar que encabezó Guaidó, lo que generó una inmediata reacción de las autoridades que detuvieron al vicepresidente de la Asamblea Nacional, Edgar Zambrano, y abrieron procesos judiciales contra otros 13 congresistas que acompañaron al líder opositor en la sublevación.

En un intento por buscar una salida pacífica a la crisis las autoridades de Noruega promovieron la semana pasada en Oslo encuentros exploratorios con representantes del gobierno y la oposición.

Venezuela está sumida en una profunda crisis económica y social con una hiperinflación de seis dígitos y una fuerte recesión que ha generado la migración masiva de más del 10% de la población.

A los problemas que padecen a diario los venezolanos se sumó la semana pasada una severa escasez de gasolina en la mayoría de los estados del país generada por las sanciones económicas que impuso Washington a la corporación petrolera estatal y las dificultades que enfrentan las principales refinerías, que mantienen paralizadas algunas de sus instalaciones.