De qué se trata esto de una “segunda ola” de casos de coronavirus en Estados Unidos?

En una edición de The Wall Street Journal de la semana pasada, el vicepresidente Mike Pence escribió en un artículo titulado “No hay una ‘segunda ola’ de coronavirus” que la nación está ganando la lucha contra el virus.

Sin embargo, muchos expertos en salud pública sugieren que no es momento de festejar. Cerca de 120.000 estadounidenses han muerto como consecuencia del COVID-19 y se registra un preocupante incremento reciente en casos reportados en el sur y el oeste del país.

Pero al menos hay un punto de acuerdo: “Segunda ola” es probablemente una expresión errónea para describir lo que está ocurriendo.

“Cuando se tienen más de 20.000 contagios diarios, ¿cómo se puede hablar de una segunda ola?”, subrayó el médico Anthony Fauci, de los Institutos Nacionales de Salud. “Estamos en la primera ola. Salgamos de la primera ola antes de tener una segunda”.

Claramente hubo un pico inicial de contagios en abril al tiempo que los casos estallaban en la ciudad de Nueva York. Después de que cerraron escuelas y negocios en todo el país, el índice de nuevos contagios descendió de cierta forma.

Pero “es más como un altiplano, o una meseta” y no la depresión después de una ola, subrayó Caitlin Rivers, una investigadora de enfermedades del Centro de Seguridad Sanitaria de la Universidad Johns Hopkins.

Los científicos generalmente coinciden en que Estados Unidos aún se encuentra en su primera ola de contagios de coronavirus, si bien descienden en algunas partes del país mientras aumentan en otras.

“Este virus se propaga por todo Estados Unidos y está azotando en distintos lugares con distinta intensidad y en distintos momentos”, afirmó el médico Richard Besser, jefe ejecutivo de la Fundación Robert Wood Johnson y que fungió como director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) al momento en que la pandemia de la gripe se extendió a lo largo y ancho del país en 2009.

En la mayoría de la gente, el nuevo coronavirus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos a tres semanas. En algunas personas, sobre todos los adultos mayores y las que padecen trastornos de salud subyacentes, puede provocar enfermedades más graves, como la neumonía, e incluso la muerte.

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