Cuatro millones de residentes de Barcelona fueron llamados a quedarse en casa ante la nueva escalada de casos de covid-19, mientras Brasil entra en una “meseta” de contagios y los líderes de la UE moldean en Bruselas un rescate sin precedentes ante una economía arrasada por la pandemia.

“Debemos dar un paso atrás para evitar regresar en las próximas semanas a un bloqueo total de la población”, dijo la portavoz del gobierno regional catalán, Meritxell Budó.

El número de muertos en España por covid-19, 28.400, es uno de los más altos en Europa y el país identificó más de 150 nuevos focos de contagio que obligan a reinstaurar restricciones.

En Barcelona las autoridades catalanas prohibieron las reuniones de más de diez personas, se redujo el aforo de bares y se cerrarán teatros, cines y otros lugares de ocio.

Esta semana ya se había decretado el confinamiento de 160.000 personas en Lérida.

El número de muertos por coronavirus en el mundo supera los 590.000 y hay casi 14 millones de casos oficialmente registrados, según un recuento de AFP, pese a las medidas sin precedentes que ensayaron la mayoría de los países para contener su expansión.

El viernes, India superó el millón de casos y es el tercer país del mundo en número de contagios por detrás de Estados Unidos y Brasil. En tan solo un día hubo 35.000 nuevos casos y 700 decesos.

Por tercer dia consecutivo Estados Unidos registró el viernes un aumento récord de infectados: 77.638, en 24 horas. Así, la mayor potencia del mundo acumula unos 3.64 millones de enfermos y 139.128 muertos.

El referente en enfermedades infecciosas, Anthony Fauci, pidió a los jóvenes que se tomen el virus más en serio.

“Cuanto antes dejemos esto, antes vamos a volver a la normalidad y podrán divertirse libremente (…). Ahora no es el momento de hacerlo”, dijo.

Brasil entra en “una meseta”

En Brasil , el país más afectado de América Latina con 2,04 millones de casos, la evolución de la pandemia entró en una “meseta”, según un alto funcionario de la Organización Mundial de la Salud.

Sin embargo los datos brasileños podrían ser peores. “”Dos millones es un número simbólico, porque no tenemos test masivos. Probablemente haya cuatro o cinco veces más. Las mediciones más pesimistas señalan hasta diez veces más”, advirtió a la AFP el infectólogo Jean Gorinchteyn, del Instituto Emílio Ribas y del hospital Albert Einstein de Sao Paulo.

En toda América Latina, los contagios superan los 3,6 millones y ya hay más de 156.000 fallecidos.

En Bolivia, el ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural de Bolivia, José Abel Martínez, se convirtió en el séptimo contagiado del gabinete de la presidenta Jeanine Áñez, quien también tiene covid-19.

Mientras que Argentina flexibilizará el confinamiento a partir del lunes en el área metropolitana de Buenos Aires, con reapertura de comercios no esenciales, industrias y la reactivación de algunas actividades profesionales y sociales como salidas deportivas, pese al elevado nivel de contagios del nuevo coronavirus.

“Estamos muy lejos de haber superado la situación. El riesgo todavía está latente”, dijo el presidente Alberto Fernández.

Paraguay pospuso entretanto el inicio del fútbol previsto para este viernes por contagios detectados en tres equipos.

La hora de la verdad

En Bruselas los líderes de la Unión Europea celebraron en un clima sombrío su primera cumbre en persona para discutir un plan de rescate económico.

“Las diferencias son todavía muy, muy grandes (…) Espero negociaciones muy difíciles”, dijo la canciller alemana, Angela, Merkel, cuyo país ejerce la presidencia pro tempore de la UE.

Para sacar a la UE de la recesión, Bruselas propuso un plan de 750.000 millones de euros (unos 840.000 millones de dólares), cuantía que tomaría prestada en los mercados en nombre de los 27 creando así deuda común, un hito en la historia del proyecto europeo.

Pero los países llamados “frugales”, adeptos del rigor fiscal (Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Austria), cuestionan la cuantía del fondo, que beneficiaría sobre todo a los del sur, y su distribución, ya que preferirían que hubiera más préstamos y menos subvenciones.

“Es la hora de la verdad (…) para Europa”, resumió el presidente francés, Emmanuel Macron.

Mientras que la economista jefe del Banco Mundial, Carmen Reinhart, instó este viernes al grupo del G20 a extender el alivio de la deuda a las naciones más pobres que luchan contra la pandemia.

Las máximas potencias acordaron en abril una moratoria de un año para ayudar a las 76 economías más vulnerables del mundo, pero Reinhart dijo que esta decisión aunque “útil” no “ha ido tan lejos como se esperaba”.