Esta duda tiene una respuesta cruzada, en el sentido de preguntarnos: ¿ tienen los demócratas posibilidades de ganar?. Para ello habrá que responder una tercera pregunta : ¿Qué tienen para ofrecer los demócratas, en la coyuntura electoral de noviembre?. Veamos:

Los simpatizantes de Floyd, ya sea por su color, su nivel socio-económico o su  alineación con los derechos humanos, sumaran muy pocos votantes más, ya eran y son, en su mayoría demócratas, el caso de Floyd los llevo a las calles, pero electoralmente han sido y serán afines al partido demócrata. Apoyaron a Hillary y a Barack en las elecciones anteriores y lo más probable es que continúen apoyando al candidato demócrata. Inclusive los desmanes, los incendios y rotura de tiendas podrían haber alejado a algunos simpatizantes pacifistas.

El Monumento a Washington y la Casa Blanca son visibles detrás del letrero de Black Lives Matter que ha sido pintado en letras amarillas brillantes en la calle 16 por trabajadores y activistas de la ciudad, el viernes 5 de junio de 2020 en Washington. (Khalid Naji-Allah / Oficina Ejecutiva del Alcalde vía AP)
El Monumento a Washington y la Casa Blanca son visibles detrás del letrero de Black Lives Matter que ha sido pintado en letras amarillas brillantes en la calle 16 por trabajadores y activistas de la ciudad, el viernes 5 de junio de 2020 en Washington. (Khalid Naji-Allah / Oficina Ejecutiva del Alcalde vía AP)

El votante latino estuvo antes dividido y creemos que seguirá asi, el latino exitoso económicamente hablando, se siente republicano, quiere desmarcarse del latino ilegal, del latino poco educado, los  latinos legales y exitosos no votaron por Hillary, la mayoría voto por Trump y creemos que eso no cambiara’ en el próximo noviembre. Como empresarios se beneficiaron de la política fiscal de Trump y les gustó mucho la política proteccionista anti China. Están a la espera de una recuperación de la economía post Covid , este será un tema central de la campaña, más que los pro y contras de la gestión de la pandemia.

Las grandes empresas han ganado muchísimo con la gestión económica de Trump, particularmente con la desgravación tributaria  que permitió una política de reducción de capital y reparto masivo de dividendos, que se vio’ reflejada en las cotizaciones de Wall Street. Ese sector difícilmente va a apoyar al candidato demócrata.

Un punto central será el voto de los sindicatos, Trump triunfó por que ofreció proteccionismo anti-chino y los sindicatos del cordón industrial “compraron” esa propuesta; ¿tiene el partido demócrata una propuesta para recapturar electoralmente a ese sector históricamente demócrata?. Hasta ahora no hemos escuchado nada en esa dirección. La reactivación de la economía será el plato fuerte de la campaña, sin duda, y el gobierno tiene el control y manejo de los recursos para discrecionalmente utilizarlos políticamente y no dudamos que asi lo hará.

Los demócratas tendrán que construir una propuesta económica  atractiva y viable (vendible), y no cabe proponer la política monetaria expansiva que ya está impulsando Trump y que fue la que utilizó Obama en la crisis anterior. Desgravación fiscal tampoco, es agenda republicana. Queda una especie de “New Deal siglo XXI” de claro corte Keynesiano orientado a reconstruir la bastante vieja y deteriorada infraestructura norteamericana, pero un programa masivo de este tipo requiere de mucho dinero y tiempo y el actual déficit fiscal lo hace poco “vendible”.

Los candidatos presidenciales demócratas Elizabeth Warren, Joe Biden y Bernie Sanders. Robyn Beck / AFP – Archivo Getty Images

Los demócratas tienen un núcleo duro de votantes “pro Sanders”, para que ellos vayan a votar por Biden, el candidato demócrata tendrá que correrse un poco más a la izquierda si los quiere a su lado, seguramente la elegida a la vicepresidencia cumplirá esa función (¿Warren?), pero ese ir hacia la izquierda beneficiara’ a Trump que podrá correrse más al centro desde la derecha y en el centro hay muchos votantes.

En el tema carisma contra carisma  que en Estados Unidos tiene una importancia electoral significativa, el “beauty contest” agrega votantes, en ese sentido el candidato demócrata es excesivamente lo que se podría llamar “políticamente correcto”, muy caballeroso por cierto pero poco marquetero dirán muchos, Trump con sus tweets llega a la masa de votantes y con “mucha calle” tiene experiencia de medios.

Finalmente, los medios de comunicación son casi todos, salvo Fox, anti Trump, pero ¿arriesgaran,  al estilo CNN, pasarse  cuatro años más en el “ostracismo anti gobierno”? no lo creemos de muchos de ellos, probablemente bajen un poco la anti campaña contra Trump a la espera de los resultados en noviembre.

Dentro de cuatro años, si proyectamos  un posible retorno de los demócratas, no solo por el desgaste republicano, por una segunda administración Trump, sino que percibimos que en el partido demócrata está surgiendo una nueva generación de líderes tipo Cuomo . Si alguien  capitalizó la lucha contra la pandemia, políticamente fue el, y lo hizo exitosamente. Es muy buen marquetero político.

Si la convención demócrata que se avecina  desestimase la candidatura de Biden , cosa que veo como imposible, y optase por alguien como Cuomo  tendríamos un proceso electoral sumamente reñido e interesante, sino creo que la opción de Trump es la apuesta más clara de victoria , por ahora.

Guido Pennano Allison

28/ junio/2020


Guido Pennano Allison: Nacido en Perú, destacado Economista, Master of Arts: University of Pittsburgh, Catedrático universitario, Congresista, Ex Ministro de Industria, Comunicador social: Pionero en la Promoción, Gestión y Formalización de la Pequeña-Mediana empresa en el Perú, autor de múltiples publicaciones económicas y empresariales, Internacionalista.