LONDRES, 8 dic (Reuters) – El primer ministro británico, Boris Johnson, prometió reducir la inmigración si gana las elecciones del jueves, pero dijo que en general no es hostil a permitir que los extranjeros trabajen y vivan en Reino Unido.

Las elecciones del 12 de diciembre decidirán el destino del Brexit y de la quinta economía más grande del mundo en una dura disputa entre los conservadores de Johnson y la oposición liderada por los socialistas del Partido Laborista.

“Los números bajarán porque podremos controlar el sistema de esa manera”, dijo Johnson a Sky News. “Creo que no es correcto aproximarse a este tema sin control ni límite alguno”.

Johnson ha prometido un sistema basado en puntos para controlar la inmigración. Dijo que el objetivo sería reducir la migración no calificada, pero que habría espacio para que trabajadores “altamente calificados” vinieran a Reino Unido.

“No soy hostil a la inmigración… Creo que hay que permitir a la gente que venga a este país, y si pueden contribuir con su talento, mejor”, dijo Johnson.