El Parlamento británico afronta este martes la votación definitiva del Brexit

La Cámara de los Comunes británica afronta este martes la histórica votación del acuerdo propuesto por el Gobierno conservador de la primera ministra, Theresa May, para la salida de la Unión Europea (UE). Una votación en la que confía poco Bruselas al darla por perdida, por lo que se prepara para retrasar el Brexit hasta el próximo julio.

Los diputados participarán en la quinta y última jornada de debate sobre el pacto, iniciado el pasado miércoles y que acabará este martes a las 19 GMT con una declaración de resumen de la jefa del Gobierno.

Tras esta intervención, los parlamentarios procederán a votar primero las enmiendas al tratado que hayan presentado los diferentes grupos políticos y después el propio texto consensuado con Bruselas.

La hora de votación del acuerdo dependerá del número de enmiendas previas que acepte a trámite el presidente de los Comunes, John Bercow, lo que no se sabrá hasta el último momento.

Según indicó a Efe un portavoz de la cámara baja, en estos momentos losdiputados han planteado doce enmiendas -sin que haya garantía de que sean aceptadas-, lo que, a unos 15 minutos de tiempo de votación por enmienda, situaría la hora de votación del acuerdo aproximadamente a las 22 GMT.

Si, como se prevé, el pacto es rechazado, May debe regresar al Parlamento en el plazo de tres días hábiles -máximo el 21 de enero- para plantear un plan alternativo, lo que determinará los próximos pasos a seguir.

Dependiendo del margen de la derrota, no se descartaría que la primera ministra hiciera una declaración política el mismo martes a las puertas de su residencia oficial en Downing Street, o podría en cambio esperar al día siguiente.

La prensa también señala que, en caso de tener que presentar un plan B, May viajaría a Bruselas el miércoles 16 de enero a fin de conseguir nuevas concesiones de Bruselas.

Bruselas se prepara para retrasar el Brexit

Ante este escenario, la UE se prepara para retrasar el Brexit hasta el próximo julio al concluir que es poco probable que el Parlamento británico apruebe el acuerdo negociado entre Londres y Bruselas, según revela este lunes ‘The Guardian’. El bloque europeo considera que la fecha de la retirada británica del próximo 29 de marzo, fijada en virtud del Artículo 50 del Tratado de Lisboa, puede no concretarse ante los problemas de Theresa May para que los diputados voten a favor del texto, agrega el diario.

La UE espera en las próximas semanas que Londres le comunique la intención de extender la vigencia del artículo, que establece un periodo de negociación de dos años desde el momento en que se comunicó la intención británica de retirarse -29 de marzo de 2017-.

De acuerdo con el periódico británico, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, espera convocar una reunión de los líderes comunitarios para abordar el retraso del Brexit una vez que el Reino Unido comunique a Bruselas su intención de ampliar la vigencia del Artículo 50 más allá del 29 de marzo.

Un eventual retraso del “divorcio” hasta julio ayudaría a May a contar con más tiempo para revisar el actual acuerdo de manera que permita contar con los respaldos suficientes de los diputados a fin de que pueda superar el trámite parlamentario.

Una fuente comunitaria dijo al matutino The Guardian que si la primera ministra “nos informa de que necesita más tiempo para ganar apoyo parlamentario al acuerdo, se ofrecerá una extensión técnica (del Brexit) hasta julio“. Incluso, fuentes comunitarias se mostraron a favor de ofrecer un segundo retraso del Brexit si se celebrasen elecciones generales británicas o un posible segundo referéndum europeo, añade.

Se espera que la Comisión Europea dé a conocer este lunes garantías de que la salvaguarda contenida en el acuerdo y pensada para evitar una frontera entre las dos Irlandas será temporal, ya que la posibilidad de que sea indefinida ha creado inquietud entre muchos diputados.

Muchos diputados han manifestado su oposición a la salvaguarda porque temen que esa cláusula deje atado al Reino Unido a las estructuras de la UE en contra de su voluntad, en caso de que Londres y Bruselas tarden más años de lo esperado en sellar un acuerdo comercial y de seguridad entre ambas partes.

En principio, y siempre que el acuerdo de May sea aprobado por la Cámara de los Comunes, el mismo debería ser negociado durante el periodo de transición, fijado en el texto entre el 29 de marzo de 2019 (fecha de la retirada) y finales de 2020.