El Parlamento boliviano aprobó la convocatoria de elecciones generales para el 6 de septiembre, una decisión que deberá ser ratificada por la presidenta interina Jeanine Áñez, informaron este miércoles fuentes legislativas.

La ley de convocatoria electoral fue aprobada en el Senado y en la Cámara de Diputados “con más de dos tercios de los votos”, según la presidenta de la Cámara Alta, Eva Copa.

La semana pasada, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) había alcanzado un acuerdo con los partidos políticos para celebrar los comicios en esa fecha, avalado por un estudio epidemiológico en plena pandemia de coronavirus.

“Creo que esta Ley que se aprueba genera certeza sobre la fecha de una elección que es crucial para el afianzamiento de la democracia en Bolivia, declaró el titular del TSE, Salvador Romero, tras la sanción congresal.

Sin embargo, el partido de Áñez se abstuvo de votar en el Parlamento. “No ha habido ninguna objeción (a la ley), se han abstenido de votar los del partido oficialista”, explicó Copa.

Según la norma constitucional, el poder ejecutivo es el encargado de promulgar ahora la convocatoria. Si no lo hiciera podrá hacerlo Copa, en su condición de presidenta de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).

Copa había promulgado el 1 de mayo la convocatoria a elecciones en un plazo de 90 días ante la negativa de Áñez, pero luego un acuerdo político vio necesario postergar los comicios para septiembre debido a la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus.

A pesar de que su partido se abstuvo de aprobar la ley, el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, anticipó que la mandataria interina sancionará la convocatoria a comicios generales para renovar los poderes ejecutivo y legislativo.

Áñez asumió el poder temporalmente después que las elecciones de octubre de 2019 fueran anuladas por irregularidades que desataron violentas protestas contra Morales, ahora asilado en Argentina, quien se había declarado ganador pero acabó dimitiendo en noviembre tras casi 14 años en el poder.

En la última encuesta de mediados de marzo de la firma Ciesmori, Luis Arce, delfín de Morales, mantenía el primer lugar de la intención de voto con un 33,3%, seguido a gran distancia por el expresidente centrista Carlos Mesa, con el 18,3%, y la mandataria derechista Áñez, con el 16,9%.

Tres meses después de la aparición del primer caso de covid-19 en el país, Bolivia acumula hasta ahora casi 15.000 infectados y 487 muertos.