La administración Trump, que no baja la guardia en sus políticas antiinmigrantes, ha convertido el DIU (sigla en inglés de Conducir bajo Influencia de alcohol o drogas) en una herramienta “exprés” de deportación, según opinan juristas, activistas y también afectados directos.

Las autoridades migratorias están endureciendo los arrestos de inmigrantes con récord de violaciones por conducir en estado de ebriedad, no importa si fueron detenidos por una infracción menor o si fue en el pasado cuando ocurrió alguna detención por DUI, explicó a Efe Daniel Rodríguez, abogado en Ley de Inmigración y Derecho a la Familia en Arizona.