Gianni Versace se levantó el 15 de julio de 1997 en su mansión de Miami Beach, en Florida, como un día cualquiera. Tras arreglarse salió a buscar la prensa para, quizá, entretenerse mientras tomaba el desayuno… pero jamás volvió a su casa.

Cuando Gianni compró Vogue y People en el ‘News Café’ de al lado de su mansión poco esperaba que la muerte le acechaba de cerca. El modisto volvió hacia su hogar, piso la llave en la cerradura y le pegaron dos tiros.

En aquel instante acabó la vida de uno de los mayores diseñadores de la moda italiana. Dos tiros, uno en el cuello y otro en plena frente, se llevaron a la tumba la vida de Gianni que, en aquel momento, llevaba 1.200 dólares en el bolsillo como quien lleva calderilla al ir a comprar el periódico.

Tras la pistola estaba Andrew Cunanan que escapó de la escena del crimen. Este hombre vivía en Hillcrest y trabajaba de camarero en el ‘California Cuisine’. Su personalidad era extraña y a menudo solía crear personajes distintos e inventar historias que jamás había vivido.

Solía contar que sus padres eran millonarios gracias a una fábrica propia en México o, en su defecto, que vivían en Filipinas. A día de hoy sigue siendo un misterio el porqué Cunanan mató a Versace si apenas se conocían.

Hay quien dice que lo hizo por envidia, pero no de la fama y la fortuna del diseñador sino de su cercanía con otro hombre. Al parecer el asesino estaba obsesionado con uno de los ayudantes del equipo de Versace que podría ser, quizá, un amante esporádico del modisto.

Versace y Cunanan se habían visto en solo dos ocasiones (al menos que la policía pudiera saber),  una tuvo lugar en una discoteca de ambiente gay en San Francisco que era la ciudad de ambos allá por inicios de los años 90, la otra en la ópera.

Lo fuerte del asunto es que, antes de matar a Versace, Cunanan ya había asesinado a dos amigos suyos y huido en Minnesotta dos meses antes. Desde allí se mudó a Miami pero su sed de muerte siguió muy presente.

Andrew Cunanan fue buscado por el FBI pero se suicidó
Andrew Cunanan fue buscado por el FBI pero se suicidó (Photo By Fbi/Getty Images)

El cadáver de Gianni fue descubierto por su chef y un par de personas del servicio así como por Antonio D’amico, su amante del momento. Desde un primer momento y tras las pesquisas del FBI, se dio alerta internacional para la captura de Andrew Cunanan. A modo de anécdota cabe recordar que el hijo de Andrés Pajares fue detenido en NY por parecerse mucho a él.

El caso es que, tras ser repatriado a Italia el cuerpo de Gianni, su hermana Donatella y el resto de la familia le velaron el 16 de julio y el 17 fue incinerado.

El asesino, por su parte, esperó al 24 de julio cuando se celebró el funeral oficial por el diseñador y se quitó la vida ese mismo día. Andrew se pegó un tiro en la boca a bordo de su barco y usó la pistola con la que había asesinado a sus dos amigos, pero no la que usó con Gianni Versace.

En su testamento dejó 50 millones de liras italianas a su amante Antonio y el derecho a ocupar cualquiera de sus casas en todo el mundo pero la mayoría de ellas pertenecían a la marca y, por lo tanto, estaban bajo el dominio de su hermana Donatella.

Los sobrinos del diseñador Allegra y Daniel recibieron toda la herencia y, cuando la chica cumplió los 18 años asumió el 50% de la marca mundialmente conocida de su tío.