Estados Unidos anunció este jueves que suspenderá los vuelos chárter privados hacia Cuba, endureciendo su ofensiva para lastrar las fuentes de ingreso de divisas de La Habana y aumentando la presión sobre la economía de la isla.

El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, anunció que le pidió al Departamento de Transporte que suspenda los vuelos privados hacia todos los aeropuertos de Cuba.

“La suspensión de los chárteres privados va a quitarle recursos económicos al régimen de Castro”, indicó el diplomático en un comunicado, en un momento en que la economía de la isla sufre de lleno el impacto de la pandemia del coronavirus.

El gobierno cubano reaccionó a través de Carlos Fernández de Cossío, director para Estados Unidos de la cancillería cubana, rechazando la medida y afirmando que esta tiene un “escaso impacto práctico”.

Pompeo indicó que el gobierno del presidente Donald Trump va a seguir recortando los ingresos que el gobierno cubano obtiene de las tasas de aterrizaje, las reservas en los hoteles de propiedad estatal y otras entradas relacionadas con el turismo.

Este anuncio se produce a menos de tres meses de las elecciones en Estados Unidos, una contienda en la que Trump está por debajo en las encuestas y en la que el resultado en Florida, un bastión de cubanos contrarios al gobierno de La Habana, es fundamental para ganar.

La cancillería cubana denunció que “la medida busca satisfacer a la maquinaria política electoral del sur de Florida”.

Esta orden afecta a todos los vuelos chárter privados entre Estados Unidos y los aeropuertos de la isla, exceptuando aquellos destinados a un uso médico, a la investigación y otros rubros que se consideren del interés de Estados Unidos.

En mayo el Departamento de Transporte estableció un límite de 3.600 vuelos privados al año, en sintonía con la batería de limitaciones orientadas al sector turístico, a las remesas y a la actividad económica de la isla.

Y en octubre Estados Unidos anunció la prohibición de los vuelos hacia cualquier punto de la isla que no fuera La Habana.

Nueva pugna en la ONU

Estados Unidos y Cuba, enfrentados desde hace seis décadas luego de la Revolución, vivieron un acercamiento diplomático promovido por el presidente demócrata Barack Obama.

Pero desde la llegada a la Casa Blanca de Trump en 2017, Washington ha endurecido el bloqueo a la isla que rige desde 1962 bajo el argumento de violaciones de los derechos humanos y el apoyo cubano al mandatario venezolano Nicolás Maduro.

Este anuncio, que coincide con el natalicio del fallecido líder Fidel Castro, se produce en un momento en que Washington está enfrascado en una nueva pugna con La Habana por la candidatura de Cuba al Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

El principal diplomático estadounidense para América Latina, Michael Kozak, señaló que el gobierno de Cuba “utiliza el turismo y los fondos de viajes para financiar sus abusos e interferencias en Venezuela”.

“No se puede permitir que dictadores se beneficien de viajes de Estados Unidos”, indicó Kozak.

Este anuncio siguió a otras sanciones como la suspensión de los cruceros, la prohibición del arriendo de aviones a Cubana de Aviación y varias restricciones que limitan las remesas.

El presidente de la organización Consejo de Comercio y Economía entre Estados Unidos y Cuba, John S. Kavulich, explicó a la AFP que desde que Obama restableció el tráfico aéreo comercial con la isla la importancia de los vuelos privados ha disminuido.

“No va a haber un impacto sustancial”, proyectó el experto, pero si señaló que se van a ver afectadas las visitas de famosos o de hombres de negocio que usan está vía para llegar a la isla.