La película ‘365 Days’ se ha convertido en el último éxito inesperado de Netflix que, pese a las malas críticas que ha recibido, se ha colado en el top-ten de lo más visto en la plataforma de streaming en un sinfín de países, sin haber recibido apenas promoción.

La historia, que se define como un thriller erótico, se centra en una mujer que es literalmente secuestrada por un mafioso italiano, que pretende que se enamore de él a lo largo de un año. A riesgo de caer en spoilers, cabe señalar que el resultado que obtiene con esta maniobra ha provocado una indignación generalizada por la manera en que glorificaría las relaciones codependientes, violentas y, en resumen, tóxicas.

Entre los detractores del filme se cuenta la cantante Duffy, que hace unos meses desveló por qué había desaparecido súbitamente de la vida pública hace una década. Según explicó en una publicación de Instagram, fue drogada en un restaurante durante la celebración de su cumpleaños y trasladada inconsciente al extranjero, donde fue violada en una habitación de hotel y más tarde llevada a su casa, donde siguió retenida en contra de su voluntad varios días.

No resulta sorprendente que la trama del filme haya desencadenado un sinfín de emociones, ninguna de ellas positiva, en la estrella de la música. Ahora ha decidido enviarle una carta al director ejecutivo de la compañía, Reed Hastings, en la que acusa a Netflix de glamurizar la brutalidad del tráfico sexual, los secuestros y las violaciones para presentarlos como “érotica para adultos”.

“Me entristece que Netflix se haya convertido en un altavoz para este tipo de ‘cine’, que erotiza los secuestros y distorsiona la violencia y el tráfico sexual para convertirlos en una película ‘sexy’. No me imagino cómo Netflix ha podido pasar por alto lo imprudente, insensible y peligroso que resulta hacerlo”, ha lamentado la artista.

A título personal, Duffy ha seguido con gran preocupación la reacción que la película ha suscitado en la esfera virtual y los tuits publicados por muchas jóvenes, en los que fantasean con la posibilidad de ser secuestradas por el protagonista masculino.

“Todos sabemos que Netflix jamás mostraría contenido que promoviera la pedofilia, el racismo, la homofobia, el genocidio o cualquier otro crimen contra la humanidad. De lo contrario, la reacción generalizada sería de indignación”, ha señalado. “Desgraciadamente, las víctimas del tráfico sexual suelen ser ignoradas y, pese a ello, su sufrimiento se ha utilizado como entretenimiento en lo que Netflix describe como un drama erótico”.

Para despedirse, la artista ha recordado a los espectadores que ‘365 days’ ha contribuido a aumentar el dolor y el trauma que han sufrido millones de personas como ella.

“Lo que realmente necesitamos los que hemos padecido estas injusticias es justo lo contrario: una narrativa que incluya sinceridad, esperanza y que nos dé por fin un altavoz para hacernos oír”, ha concluido.