BOGOTÁ, 30 jul (Reuters) – La tasa de desempleo urbano en Colombia se disparó a un 24,9% en junio, desde un 10,7% en el mismo mes del año pasado, en medio de un aislamiento preventivo obligatorio por la pandemia de coronavirus que semiparalizó la cuarta economía de América Latina, revelaron el jueves cifras del Gobierno.

El dato de junio también superó el 24,5% que alcanzó el desempleo urbano en mayo pasado.

La población total desempleada del país aumentó un 92,3% a 4,53 millones en junio frente al mismo mes de 2019, precisó el Departamento Nacional de Estadísticas (DANE).

Del total de desempleados contabilizados a nivel nacional en junio, 2,79 millones se concentraron en la zona urbana, equivalente a un aumento del 114% en comparación con el mismo mes del año pasado.

Cerca de dos tercios de los puestos formales de trabajo se concentran en la zona urbana del país de 50 millones de habitantes.

En una medición más amplia pero menos referenciada por los analistas, el desempleo nacional -que incluye el área rural- repuntó a un 19,8% en junio, más del doble que el 9,4% en igual mes del año previo, pero por debajo del 21,4% en mayo último.

Las mayores caídas en el mercado laboral a nivel urbano se concentraron en las actividades artísticas y de entretenimiento, de comercio y reparación de vehículos y en la industria manufacturera, dijo el director del DANE, Juan Daniel Oviedo, en una conferencia.

Las cifras laborales incorporaron el impacto de un aislamiento obligatorio que comenzó el 25 de marzo y que se extenderá hasta finales de agosto, periodo en el que importantes sectores de la economía han operado a media marcha y otros más han permanecido totalmente cerrados.

La cantidad de personas con empleo en el país sudamericano se redujo en un 18,8% o 4,27 millones a un total de 18,3 millones en el sexto mes.

El Ministerio de Hacienda estima que la economía colombiana se contraerá un 5,5% este año.

El presidente Iván Duque apoya desde el Gobierno una apertura gradual de la economía con altos niveles de seguridad para evitar nuevos brotes del COVID-19, que deja hasta el momento más de 276.000 contagiados y 9.454 muertos.