El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, terminó abruptamente una conferencia de prensa en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca tras incomodarse por una pregunta de la corresponsal de CBS News.

En la sesión de preguntas, la periodista cuestionó por qué mientras seguían muriendo estadounidenses él insistía en volver la lucha contra la pandemia una “competencia global” en la que a Estados Unidos le iba mejor que a otros países en lo que respecta a las pruebas.

“Bueno, están perdiendo la vida en todas partes del mundo”, respondió Trump. “Y tal vez deberías preguntarle a China. No me pregunte a mí, hazle a China esa pregunta, ¿de acuerdo?”.

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La periodista, Weijia Jiang, quien es chino-estadounidense, replicó: “Señor, ¿por qué me dice eso específicamente?”.

“Lo digo. Se lo digo a cualquiera que haga una pregunta desagradable como esa”, respondió Trump justo antes de abandonar el podio.

Durante la rueda de prensa, Trump desestimó el lunes las inquietudes sobre la posible propagación del coronavirus en la Casa Blanca, pero dijo que evalúa limitar el contacto con el vicepresidente Mike Pence.

El presidente, que no llevaba tapabocas pese a que todos los reporteros sí, sugirió que Pence estaba en cuarentena después de que su secretaria de prensa diera positivo de COVID-19, aunque no lo dijo directamente.

Katie Miller, la portavoz de Pence, quien encabeza la fuerza de trabajo de la Casa Blanca para enfrentar la pandemia, dio positivo por coronavirus la semana pasada junto con un edecán de Trump.

Desde entonces, tres miembros del grupo de trabajo entraron en cuarentena: el experto en enfermedades infecciosas Anthony Fauci; el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Robert Redfield; y Stephen Hahn, jefe de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

Trump intentó minimizar cualquier inquietud sobre un brote del virus en el Ala Oeste, donde se encuentra la Oficina Oval donde trabaja el presidente.

Trump dijo que Estados Unidos estaba haciendo “tremendos avances” en la cantidad de pruebas, y aseguró que el número de infecciones “está bajando muy rápidamente”.

“La gente quiere que nuestro país esté en marcha”, dijo, indicando que la reapertura es esencial y que “algunos estados podrían avanzar más rápido”.