SANFORD, Florida, 13 oct (Reuters) – El presidente Donald Trump hizo su primera aparición en campaña electoral desde que anunció su diagnóstico de COVID-19, alabando la gestión de la pandemia por parte de su administración, mientras las encuestas de opinión siguen mostrando que el candidato republicano está perdiendo terreno frente a su rival demócrata, Joe Biden.

Trump llegó a un mitin de campaña al aire libre en Sanford, Florida, el primero de los seis programados para esta semana, y lo hizo sin mascarilla. El presidente lanzó mascarillas a los miles de seguidores que se agolparon en el evento, la mayoría sin ningún tipo de protección, mientras éste hablaba repetidamente sobre su recuperación de coronavirus.

“Pasé por eso ahora. Dicen que soy inmune. Me siento muy poderoso”, dijo Trump a la multitud durante una intervención que se alargó una hora. “Besaré a todos los del público, besaré a los chicos y a las mujeres hermosas, les daré a todos un beso enorme”.

El regreso de Trump a los mítines de campaña inicia el esprint final a los comicios del 3 de noviembre. El presidente republicano de 74 años busca cambiar la dinámica de una carrera hacia la presidencia que las encuestas de opinión nacionales y algunas encuestas estatales clave muestran que está perdiendo contra Biden, de 77 años.

El mitin en el aeropuerto de Sanford mostró que Trump no había cambiado su enfoque o punto de vista de cómo relanzar la campaña desde que contrajo el coronavirus, que ya ha infectado a más de 7,8 millones de personas en Estados Unidos, provocado más de 214.000 muertes y dejado a millones de personas sin trabajo.

Trump se dirigió a sus seguidores diciendo que los confinamientos por coronavirus como medida de seguridad habían hecho un gran daño a la economía y eran demasiado drásticos.

“Es arriesgado, pero tienes que salir”, dijo el republicano a sus partidarios, que coreaban: “Te queremos”.

Los críticos han culpado a Trump de no animar ni a sus partidarios ni al personal de la Casa Blanca a usar mascarillas y a cumplir con las normas de distanciamiento social. Al menos 11 asistentes cercanos a Trump han dado positivo en el virus.

Mientras el candidato republicano celebraba su mitin de campaña, el principal experto en enfermedades infecciosas de EEUU, Anthony Fauci, decía en la cadena CNBC que Estados Unidos se enfrentaría a “muchos problemas” si no fomentaba el uso universal de las mascarillas y evitaba concentraciones masivas de personas.

El mitin de campaña de Trump se produjo horas después que la Casa Blanca dijera que había dado negativo en COVID-19 en días consecutivos y que ya no era contagioso para los demás. Éstas fueron las primeras pruebas de COVID-19 negativas del presidente anunciadas por la Casa Blanca desde que Trump dijo el 2 de octubre que había contraído el virus.

El doctor Sean Conley no dijo cuándo se le realizaron las pruebas, pero que éstas y otros datos clínicos y de laboratorio “indicaban una falta de replicación viral detectable”, según fue publicado en un documento. El domingo, Twitter etiquetó como “engañoso” un mensaje de Trump en el que afirmaba sin fundamento que ahora era inmune al virus. La investigación científica no ha sido concluyente sobre cuánto tiempo las personas que se han recuperado de COVID-19 tienen anticuerpos y están protegidos de una segunda infección.

Las encuestas de opinión más recientes hechas en Florida, donde una pérdida de Trump reduciría drásticamente sus posibilidades a la reelección, mostraron a Biden con una pequeña ventaja y por delante en grupos demográficos clave, particularmente los de la tercera edad. Trump ganó Florida en 2016 por sólo 1,2 puntos porcentuales.

Trump tiene programados esta semana mítines en Pennsylvania, Iowa, Carolina del Norte, Georgia y Florida, atravesando estados “bisagra” cruciales antes de las elecciones.

*Información de Steve Holland en Sanford, Florida, Joseph Ax en Cincinnati, John Whitesides, Trevor Hunnicutt, Jarrett Renshaw y David Brunnstrom; escrito por John Whitesides y Paul Simao; editado por Colleen Jenkins y Peter Cooney; traducido por Andrea Ariet en Gdansk/Reuters