Daniel Ortega censura al periodismo y echa a veedores en Nicaragua

La Policía Nacional tomó la redacción del diario Confidencial y allanó el canal 100% Noticias, donde también detuvieron al director La crisis política desatada en abril ya ha dejado 325 muertos. Piden juzgar al régimen por crímenes de lesa humanidad.

El periodista Carlos Chamorro y su esposa, Desiree Elizondo, presentan ante la Procuración General de la República una denuncia contra las fuerzas de seguridad, luego del allanamiento de la redacción. (reuters)

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, avanzó en los últimos días en la persecución con tra sus críticos. La Policía tomó la redacción del diario de investigación Confidencial, dirigido por el prestigioso periodista Carlos Chamorro, y allanó las instalaciones del canal opositor 100% Noticias.

En el operativo fue detenido el director de ese medio, Miguel Mora, acusado de “conspiración”. Estas acciones de censura, que la Sociedad Interamericana de Prensa acaba de condenar como “un grave atropello contra la libertad de expresión”, comenzó dos horas después de que Chamorro tildara al Gobierno de dictadura y lo acusara de violentar la libertad de prensa.

La crisis política nicaragüense se desató el 18 de abril cuando los ciudadanos tomaron las calles de Managua, capital del país, para manifestarse contra un decreto que reducía las jubilaciones. La violenta respuesta del Gobierno derivó en la generalización de la protesta, que se extendió a otras ciudades.

El 19 murieron dos estudiantes y un policía y los manifestantes comenzaron a pedir la renuncia de Ortega. Tres días después, el 22 de abril, el régimen atacó por primera vez a la prensa: el reportero Miguel Gahona fue asesinado de un disparo en la cabeza mientras filmaba un enfrentamiento entre manifestantes y policías.

A raíz del asesinato de Gahona, Confidencial realizó en mayo un reportaje sobre el uso de francotiradores por parte de la policía. Por esa denuncia, el 17 de ese mes arribó a Managua la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que el 21 de junio publicó un informe sobre las graves violaciones del régimen a los derechos humanos.

Las protestas continúan hasta hoy y la represión ya ha dejado 325 muertos, de acuerdo con la CIDH. En el último mes Ortega se concentró en atacar a la prensa. Tras el allanamiento en su diario, Chamorro escribió en Twitter: “denuncio al dictador Daniel Ortega, jefe supremo de la Policía Nacional, como responsable del asalto policial contra las oficinas de ConfidencialEsta Semana y Esta Noche.

Saquearon nuestra redacción. Un ataque brutal contra la libertad de prensa y la libertad de empresa”. Esta Noche es un programa televisivo de entrevistas y Esta Semana es el programa de reportajes periodísticos con mayor audiencia en Nicaragua. Ambos se producen en la redacción de Confidencial.

El diario ha mantenido una postura crítica desde que Ortega regresó al poder en 2007. La revista ha publicado extensas investigaciones denunciando el desvío a arcas privadas de las rentas petroleras que Nicaragua recibió de Venezuela. Además, la publicación ha documentado el control del régimen sobre las fuerzas de seguridad y otras instituciones nicaragüenses.

La agencia de noticias Reuters informó que el otro golpe de esta semana al periodismo independiente fue la ocupación de las instalaciones del canal 100% Noticias. Mora, director de la transmisión, fue trasladado a los juzgados de Managua. Se lo acusa formalmente de delitos relacionados con el terrorismo y de incitación al odio. 

Verónica Chávez, esposa de Mora y también periodista, sólo fue detenida unas horas. “Los oficiales llegaron como ladrones al canal, fuertemente armados, y ordenaron a todo el personal que se tirara al suelo. No había una orden. Simplemente llegaron y capturaron”, relató Chávez tras ser liberada.

El canal 100% Noticias es uno de los medios más críticos del Gobierno nicaragüense. Desde el 18 de abril mantiene una programación de 24 horas continuas sobre las protestas y la represión. Mora suele pronunciar fuertes editoriales contra el régimen. Al igual que Chamorro, Mora tilda a Ortega de dictador.

El asedio contra los críticos también derribó a las organizaciones defensoras de los derechos humanos. El 12 de diciembre, la Asamblea Nacional canceló la personería jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y de “Hagamos democracia”, organización dedicada a fiscalizar la actuación del órgano legislativo. Esta semana, Ortega acusó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de divulgar información falsa y la expulsó de Nicaragua.

Esta pretendida información falsa documenta decenas de asesinatos y considera que el régimen debe ser juzgado por crímenes de lesa humanidad, según informó Reuters. En una entrevista con el diario El País, de España, Antonia Urrejola, relatora de la CIDH para Nicaragua, denunció: “han ido suprimiendo cualquier espacio de denuncia pública y esta decisión de suspender la misión se enmarca en ese contexto”.

El presidente de EEUU, Donald Trump, firmó el jueves el proyecto de ley conocido como Nica Act, que establece el bloqueo a Nicaragua de préstamos de las instituciones financieras internacionales. Mauricio Macri, por su parte, decretó esta semana que el embajador argentino en Nicaragua, Marcelo Valle Fonrouge, retorne al país.

Mientras tanto, Ortega permanece impasible a las críticas y denuncias. Atrincherado en su mansión de Managua, que está cercada por un enorme sistema de seguridad, el presidente mantiene su imagen de “indestructible” y rechaza todos los intentos de mediación y los pedidos de renuncia.

Para su esposa y vicepresidenta, Rosana Murillo, las protestas responden a “un plan terrorista y golpista acompañado por una infame y falsa campaña mediática nacional e internacional. El golpe lo quiso imponer esa minoría llena de odio, esa minoría siniestra, maligna, pero no lo lograron ni lo lograrán”.