El crucero “Zaandam”, con cuatro muertos a bordo y dos personas afectadas por COVID-19, podrá continuar su ruta hacia Estados Unidos a través del Canal de Panamá, tras iniciar el sábado el transbordo a otro buque de numerosos pasajeros presuntamente sanos.

“Ante la situación de la embarcación ‘Zaandam’, los asesores de COVID-19 y el ministerio de Salud, de manera coordinada con la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) han revaluado la medida atendiendo el reglamento sanitario para brindar una ayuda humanitaria que le permita continuar hasta su destino”, informó el gobierno panameño.

Sin embargo, advierte en la misma nota, que “ningún pasajero ni miembro de la tripulación de esta embarcación podrá desembarcar en suelo panameño”.

La compañía Holland America Line, a cargo del buque, anunció que cuatro pasajeros mayores han muerto en el “Zaandam” durante la travesía –sin precisar la causa– y otros dos han sido afectados por el nuevo coronavirus.

Además, según la empresa, 53 pasajeros y 85 tripulantes reportaron síntomas de gripe al centro médico del buque afectado.

La embarcación zarpó de Buenos Aires el 7 de marzo con unas 1.800 personas a bordo, pero la pandemia de coronavirus y los sucesivos cierres de fronteras y puertos sorprendieron al barco, que tenía la intención de atravesar el Canal de Panamá para seguir su ruta hacia Fort Lauderdale, Florida.

Pero el Ministerio de Salud de Panamá, que es quien debe dar el permiso para que un barco cruce la vía interoceánica durante la pandemia, se lo había negado.

Transbordos de pasajeros “saludables”

Un pasajero mira con binoculares desde la cubierta del crucero “Zaandam” mientras otro a su lado exhibe tapaboca, en medio de la crisis por la pandemia de coronavirus, frente a las costas de Panamá, el 27 de marzo de 2020

Un pasajero mira con binoculares desde la cubierta del crucero “Zaandam” mientras otro a su lado exhibe tapaboca, en medio de la crisis por la pandemia de coronavirus, frente a las costas de Panamá, el 27 de marzo de 2020© AFP Ivan PISARENKO

Mientras tanto, la compañía comenzó este sábado a evacuar a un grupo de 400 personas desde el “Zaandam” al buque “Rotterdam”, que se desplazó desde San Diego, Estados Unidos, a Panamá, para asistir en altamar al crucero con suministros, personal y kits de prueba del nuevo coronavirus.

“Ya inició la transferencia de pasajeros asintómaticos del crucero ‘Zaandam’ hacia el crucero ‘Rotterdam’ a través de los botes de desembarco de pasajeros”, indicó la Autoridad Marítima de Panamá en su cuenta de Twitter.

“Ayer (viernes) el comandante de a bordo anunció que habría un transbordo. Nos dijeron que estuviésemos listos para salir. Recién pudimos salir esta mañana a las 10”, dijo a la AFP, Françoise, una francesa de 74 años que viaja en el crucero junto a su marido Bernard, de 76.

“Desde entonces, siguen las operaciones, pero es como vaciar una bañera con cucharita”, añadió.

Según la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), el trasbordo se lleva a cabo a unas 8 millas de la costa panameña. En la operación se utilizan botes con capacidad máxima de 60 personas, aunque para mayor seguridad solo ingresan de 20 a 30 ocupantes.

Una vez terminada la misión ambas embarcaciones partirán para Estados Unidos.

“Todos tenemos nuestras máscaras, ni siquiera apretamos el botón del ascensor, nadie toca nada. Nos instalamos en la embarcación de traslado a buena distancia unos de otros. Son chalupas grandes que pueden contener hasta 100 personas, pero solo transportaban más o menos la mitad. Por eso todo va muy lento”, cuenta Françoise.

Luego “todos quedamos encerrados en los camarotes” del “Rotterdam”, añadió.

A la espera de pasar el Canal

El Zaandam zarpó con 1.243 pasajeros, entre ellos un centenar de franceses, y 586 tripulantes, de Buenos Aires hacia San Antonio, en la costa central de Chile como destino final.

Pero debió alterar su recorrido ante las medidas drásticas que iban tomando los gobiernos por la expansión del nuevo coronavirus. En la ruta han fallecido cuatro personas de Estados Unidos, Suecia, Inglaterra y Holanda.

“Es muy difícil sostener la salud mental” en estas condiciones, contó el argentino Dante Leguizamón a la AFP a través de un mensaje de video grabado en una de las pequeñas cabinas del crucero.

“Estoy esperando que nos abran el Canal de Panamá, en un barco del que no me puedo bajar, con enfermos de coronavirus, con cuatro muertos, yendo (supuestamente) a Miami lleno de incertidumbre, sin plata para bajarme y sin saber si hay un avión de regreso a mi patria”, lamentó.