Para 81% de los brasileños la operación anticorrupción “Lava Jato” aún no cumplió su objetivo y debe continuar, según números divulgados este viernes por la encuestadora local Datafolha.

La más famosa operación que llevó a la cárcel a miembros de la élite empresarial y política de Brasil, entre ellos el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), mantuvo su popularidad a pesar de enfrentar este año embates jurídicos y mediáticos.

El sondeo de Datafolha fue realizado entre el 5 y 6 de diciembre con un margen de error de dos puntos porcentuales.

A pesar del apoyo masivo, 47% de los encuestados opinó que la corrupción continuará después de la operación que también se extendió a otros países de la región. Del total, 41% cree que la corrupción disminuirá y 10% que aumentará.

Al ser analizados por condiciones económicas, sociales y regionales, los números siguen un patrón similar a la popularidad del presidente Jair Bolsonaro, quien al ganar las elecciones en octubre de 2018 invitó a Sergio Moro, entonces juez al frente de la operación, a ser su ministro de Justicia.

Los empresarios son los más optimistas sobre el efecto moralizador de la operación. En tanto que los desempleados son más pesimistas. La región sur del país es más favorable a la continuidad de la “Lava Jato”, en tanto que en el noreste, bastión de Lula, el apoyo disminuye un poco.

Sin embargo, incluso quienes expresaron en la encuesta su afinidad al Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), de Lula, la operación debe continuar. Para 75% de ellos, la “Lava Jato” que relegó al exgobernante de la última carrera presidencial aún no ha cumplido su objetivo.

La “Lava Jato” (Lavadero de Autos) fue lanzada en 2014. Después de llevar a decenas de empresarios y políticos tras las rejas por un complejo esquema de sobornos, sufrió desgastes este año al sufrir reveses jurídicos en los principales tribunales de Brasilia.

Una serie de reportajes del portal The Intercept Brasil publicadas desde junio y centradas en conversaciones entre los fiscales de la operación y Moro, que sentenció a Lula, también dejó en evidencia la parcialidad de la misma.

El martes, Datafolha también reveló que Moro cuenta con 53% de aprobación. No solo es el ministro más conocido y mejor evaluado del gabinete, sino que el porcentaje representa casi el doble de la valoración positiva de Bolsonaro como presidente, actualmente en 30%.