ROMA (AP) — Ennio Morricone, el laureado compositor italiano que creó la música del emblemático spaguetti western “Il buono, il brutto, il cattivo” (“El bueno, el malo y el feo”) y las bandas sonoras de clásicos de mafiosos de Hollywood como “The Untouchables” (“Los intocables”) y la épica “Once Upon A Time In America” (”Érase una vez en América”), falleció el lunes. Tenía 91 años.

El Maestro, como se le conocía, murió en un hospital de Roma por complicaciones luego de una cirugía a la que se sometió tras sufrir una caída reciente en la que se fracturó una pierna, dijo su abogado durante años, Giorgio Assumma. ADVERTISEMENT

Afuera del hospital, Assumma leyó un mensaje de despedida de Morricone.

“Yo soy Ennio Morricone, y estoy muerto”, comenzaba el mensaje. En el saludo, el compositor explicó que la única razón por la que decía adiós de esta manera, y por la que solicitó un funeral privado, es que “no quiero molestar a nadie”.

En una carrera que abarcó varias décadas y que le valió un Oscar a la trayectoria en 2007, Morricone colaboró con algunos de los directores más reconocidos de Hollywood e Italia, en películas como “The Untouchables” de Brian de Palma, “The Hateful Eight” (“Los 8 más odiados”) de Quentin Tarantino, “La battaglia di Algeri” (“La batalla de Argelia”) de Gillo Pontecorvo y “Cinema Paradiso”, una oda nostálgica a la importancia del cine en un pequeño pueblo italiano, de Giuseppe Tornatore.

La cinta de Tarantino también le mereció el Premio de la Academia a la mejor partitura original en 2016. Al aceptar su premio, Morricone dijo en la ceremonia que “no hay música genial sin una película genial que la inspire”.

En total produjo más de 400 partituras originales para largometrajes.

Sus emblemáticos spaguetti westerns incluyeron trabajos con el fallecido director italiano Sergio Leone, un antiguo compañero suyo de estudios.

Morricone prácticamente reinventó la música para el género western a través de su sociedad con Leone, que incluyó la trilogía de “Dólares” protagonizada por Clint Eastwood como un rápido pistolero solitario, “Per un pugno di dollari” (“Por un puñado de dólares”) en 1964, “Per qualche dollaro in più” (“Por unos dólares más”) en 1965 y “Il buono, il brutto, il cattivo” (”(“El bueno, el malo y el feo”)” un año después.

Morricone era celebrado por crear con apenas unas pocas notas melodías — como aquellas interpretadas con una armónica en “Once Upon a Time in America” de Leone, de 1984 — que se asociaban de inmediato con la película.ADVERTISEMENT

Esa cinta es una saga sobre mafiosos judíos en Nueva York que explora el tema de la amistad, el amor perdido y el paso del tiempo, protagonizada por Robert De Niro y James Wood. Es considerada una de las obras maestras de Leone, en parte gracias a la evocadora música de Morricone, que incluye una exuberante sección con instrumentos de cuerdas.

“La inspiración no existe”, dijo Morricone en una entrevista en 2004 con The Associated Press. “Lo que existe es una idea, una idea mínima que el compositor desarrolla en el escritorio, y esa pequeña idea se convierte en algo importante”.

En una entrevista posterior, con la televisora estatal de Italia, Morricone citó “el estudio, la disciplina y la curiosidad” como las claves de su genio creativo. “Escribir música, como con todas las artes creativas, deriva de un largo camino” junto con las experiencias de la vida, dijo.

El cineasta italiano Dario Argento describió a Morricone como “un gran fenómeno del mundo musical” que musicalizó cinco de sus películas.

Cuando se acercaba a los 90 años, Morricone compuso la música para “The Hateful Eight”, la épica de Tarantino de 2015 filmada en 70-mm y su primer trabajo en décadas para un western. También era la primera vez que Tarantino usaba una partitura original.

Al aceptar el Globo de Oro en nombre de Morricone, Tarantino lo llamó su compositor favorito.

“Cuando digo ‘compositor favorito’, no quiero decir compositor de películas… Hablo de Mozart, hablo de Beethoven, hablo de Schubert”, dijo Tarantino.

El jefe de estado de Italia, el presidente Sergio Mattarella, escribió en un mensaje de condolencias a la familia del Morricone: “Tanto un músico refinado como un músico popular, dejó una profunda huella en la historia de la música de la segunda mitad de los 1900”.

Las bandas sonoras de Morricone, dijo Mattarella, “contribuyeron enormemente a diseminar y reforzar el prestigio de Italia en el mundo”.