BOGOTÁ, 19 Nov (AP) — Una jornada de protestas pacíficas se desarrollaba el jueves en las principales ciudades de Colombia contra el gobierno del presidente Iván Duque. Los manifestantes exigían mejoras económicas y sociales, así como el cumplimiento del acuerdo de paz firmado en 2016 con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el cese de los asesinatos a líderes sociales.

“¡Por nuestros muertos ni un minuto de silencio!”, gritaron algunos manifestantes en Bogotá que sostenían ataúdes hechos de cartón. Tras llegar hasta la icónica Plaza de Bolívar hacia el mediodía, la protesta se dispersó rápidamente por las fuertes lluvias.

Las marchas fueron convocadas por el Comité Nacional de Paro, que aglutina más de 30 organizaciones sindicales, centrales obreras y movimientos sociales. Las protestas no fueron tan concurridas como se esperaban en Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga y otras. La mayor asistencia se registró en la capital, donde salieron varios miles de personas a las calles.

Los colombianos reclamaron el cumplimiento de compromisos del gobierno en el aniversario de las multitudinarias protestas del paro nacional de 2019, en las que en un solo día hubo 207.000 personas manifestándose, según los datos de la Policía Nacional.

Previamente, Duque había intentado solucionar estos problemas mediante un diálogo nacional con diversos sectores en el que se estudiaban posibles soluciones, sin embargo, este se frenó con la llegada de la pandemia.

“Este es un gobierno que no dialoga. Tenemos un pliego de peticiones del año anterior en contexto de la emergencia sanitaria por la pandemia que vivimos hoy”, dijo el jueves el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Diógenes Orejuela, a The Associated Press.

El descontento social se ha agudizado por la crisis económica causada por la pandemia de COVID-19.

El desempleo aumentó y en septiembre fue de 15,8%, mientras que en el mismo mes de 2019 fue de 10,2%, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE). Además, por la pandemia hay más hogares padeciendo hambre: la encuesta Pulso Social reveló que 1,4 millones de los hogares colombianos no consumen alimentos tres veces al día. Esta medición fue realizada a 10.909 personas entre el 13 de julio y el 9 de agosto de 2020 en 23 ciudades y áreas metropolitanas del país.

Ante esta situación, el Comité Nacional de Paro pidió al gobierno la creación de una renta básica —dinero subsidiado a los más vulnerables– por al menos un salario mínimo (unos 299 dólares). El gobierno asegura que ya apoya a los más desprotegidos en medio de la pandemia y que ha entregado 7,8 billones de pesos (unos 2.150.000.000 dólares) en subsidios.

Por su parte, los estudiantes y maestros exigen más recursos para lograr gratuidad en las matrículas de todas las universidades públicas, así como para garantizar las medidas de bioseguridad en el retorno a clases. “Estamos listos, tenemos propuestas, hay que sentarnos en una mesa a dialogar”, aseguró el presidente de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, Nélson Alarcón, este jueves a la AP.

Los manifestantes también piden garantías para los líderes sociales, ya que entre enero y junio de 2020 se registraron al menos 95 asesinatos, un incremento respecto a 2019 con 59 decesos en el mismo periodo, según el Programa de Protección a Defensores de Derechos Humanos ‘Somos Defensores’.

Duque aseguró el jueves que durante su mandato se han reducido los asesinatos de líderes sociales, aunque no presentó evidencia de ello. En Colombia existe una discusión sobre las diferentes cifras que da el Estado y sus metodologías y las organizaciones de derechos humanos. El gobierno toma como referencia solo los casos que considera confirmados y dice que hasta el corte de junio de 2020 son 37 asesinatos de líderes sociales, mientras que se verifican 49 casos más.

“Deberíamos estar en cero, pero hemos venido trabajando con las autoridades para identificar quiénes son los asesinos”, dijo el mandatario durante el foro virtual del centro de estudios Diálogo Interamericano.

Por otra parte, hubo reclamos de niños y jóvenes en representación del Movimiento Comunal del Catatumbo en el municipio de Tibú, que forma parte de la zona del Catatumbo, históricamente golpeada por la violencia. “Los niños de Colombia exigimos a los organismos defensores y protectores de DDHH a nivel nacional e internacional que nos garanticen la vida”, decía uno de sus carteles. En esa región se concentran 41.700 hectáreas de cultivos ilícitos, según el informe del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) para el 2019.

Las manifestaciones ocurren cuando el gobierno nacional está atendiendo la emergencia por el huracán lota, que causó la destrucción de la isla de Providencia y ha agravado la ola invernal dejando miles de damnificados.

En los próximos días se espera que más personas salgan a las calles para reclamar por la violencia contra las mujeres y la conmemoración del primer año del fallecimiento del estudiante Dilan Cruz -de 18 años- tras ser alcanzado por un proyectil de agentes antimotines en las protestas.