ROMA (AP) — El número de casos del nuevo coronavirus aumentó el domingo de forma brusca en Italia con docenas de casos confirmados en Lombardía, la región norteña donde se encuentra el núcleo financiero del país, Milán.

El total de casos confirmados de COVID-19, la enfermedad que causa el virus, llegó a 115 el domingo, según dijo la televisora estatal tras un anuncio del gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, sobre 89 casos en su región. La mayoría de esos casos aparecieron en pequeñas poblaciones rurales, aunque había al menos uno en Milán.

Casi todos los casos documentados en Italia estaban en el norte y una docena de poblaciones estaba sujeta a restricciones que impedían la entrada o salida de gente del término municipal.

Después de Lombardía, la siguiente región más afectada era Veneto, en el nordeste, con al menos 17 casos.

Las apreciadas tradiciones dominicales italianas, que abarcan desde fútbol a acudir a la iglesia, se vieron interrumpidas por la expansión del virus. Se cancelaron eventos deportivos en las zonas afectadas, desde entrenamientos de deportes infantiles a partidos de la Serie A.

Los obispos de varias diócesis norteñas dieron orden de mantener vacías las pilas bautismales, que los sacerdotes colocaran las hostias de comunión en la mano y no directamente en la boca de los fieles y que los asistentes evitaran estrecharse la mano o intercambiar besos durante el ritual simbólico de la paz.

El funcionario vaticano responsable de la oficina encargada de propagar la fe católica procedía de una de las poblaciones más afectadas, Codogno. El arzobispo Rino Fisichella, cuyos hermanos vivían en el pueblo, se mostró conciliador al comentar las medidas de control, señalando que “es evidente que debemos emplear toda la prudencia necesaria” para evitar propagar el virus entre los fieles.

Los primeros casos en Italia -un matrimonio chino que estaba de vacaciones en Roma- se detectaron a principios de febrero.

Por ahora se han documentado dos muertes, de dos personas ancianas en el norte.

Al menos 18 de los hospitalizados por el coronavirus estaban el domingo en cuidados intensivos, según las autoridades.