Asunción, 19 dic (EFE).- El diputado Ulises Quintana, en prisión por una causa por narcotráfico, mantendrá su condición de legislador por el gobernante Partido Colorado al menos hasta marzo, cuando se reanuden las sesiones de la Cámara Baja, ya que en la de hoy, última del año, no se trató su expulsión por falta de quórum.

Los diputados habían convocado para este jueves una sesión extraordinaria para tratar la situación de Quintana, pero la inasistencia de algunos congresistas obligó a levantar la sesión al vicepresidente primero de la Cámara, Enrique Mineur, del opositor Partido Liberal.

El proyecto de resolución a tratar había sido impulsado por varios legisladores de la oposición con objeto de remover del cargo al diputado, actualmente en la cárcel militar de Viñas Cué, en las afueras de Asunción.

Asimismo, estaba previsto que fuera considerado un escrito remitido el miércoles por Quintana a sus colegas en el que denuncia que ha habido una “notoria intención” de encarcelarlo, como argumento para seguir siendo parte de la Cámara Baja.

Quintana se encuentra en ese centro militar desde 29 de noviembre pasado, luego de que una jueza penal ordenara su arresto durante una audiencia de revisión de medidas sustitutivas de las que gozaba desde julio.

El político había recuperado la libertad ese mes, tras diez meses de prisión preventiva en esa prisión, donde fue internado luego de un operativo antidrogas en Ciudad del Este, en el que fueron detenidas 31 personas, entre ellas un agente fiscal y ocho policías.

Quintana está procesado por tráfico de drogas en carácter de cómplice, tráfico de influencias, asociación criminal, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, por su relación con el presunto narcotraficante Reinaldo Cabañas, alias ‘Cucho’.

El diputado, del sector del Partido Colorado afín al jefe del Estado, Mario Abdo Benítez, tiene aspiraciones electorales por la intendencia de Ciudad del Este, segunda urbe del país, que la ha mantenido pese a haberse visto salpicado por este caso.

En su día, admitió haber hablado con ‘Cucho’ en agosto del año pasado, cuando este lo llamó por teléfono para que intercediera por un asistente retenido ese día en un retén policial con 190.000 dólares escondidos en su vehículo, y que estarían destinados para la compra de droga.

(c) Agencia EFE