SAO PAULO, 30 NOV.- (AP) — El alcalde de Sao Paulo obtuvo fácilmente la reelección en la segunda vuelta de los comicios municipales efectuados el domingo en 57 ciudades brasileñas, superando al líder socialista de un movimiento de invasores de inmuebles.

El alcalde Bruno Covas obtuvo poco menos de 60% de los sufragios en comparación con el 40% para Ghilherme Boulos, que tenía el apoyo del expresidente Luis Inácio Lula da Silva.

Covas, nieto de un exgobernador y candidato presidencial, es aliado cercano de João Doria, actual gobernador del estado de Sao Paulo y predecesor suyo como alcalde. El buen resultado electoral refuerza las aspiraciones presidenciales de Doria por el Partido Socialdemócrata, de centroderecha.

Covas, de 40 años, festejó su victoria en la sede de su partido de la mano de Doria.

“Sao Paulo dijo sí a la moderación, al equilibrio”, declaró el alcalde, y agregó que “les quedan pocos días a los negacionistas”. Sus aliados interpretaron ese mensaje como una bofetada al presidente Jair Bolsonaro, quien minimiza el peligro del coronavirus y desafía los protocolos sanitarios enfocados en limitar las secuelas de la pandemia.

Doria, a quien Bolsonaro considera uno de sus mayores adversarios, dijo que la victoria de Covas se debió a la “moderación, el sentido común y la capacidad administrativa”.

Covas, que heredó el cargo hace dos años después de que Doria renunció para postularse a gobernador, hizo campaña promocionando su desempeño al frente de una ciudad de 12 millones de personas durante la crisis del coronavirus, ayudando a establecer hospitales de campaña y presionando para que se restrinjan las actividades, al tiempo que criticó que Bolsonaro minimice la gravedad de la pandemia. Covas, que ha sobrevivido al cáncer, también se recuperó tras contraer el virus en junio.

Boulos, de 38 años e hijo de profesores universitarios, decidió a los 16 años convertirse en organizador comunitario en áreas pobres de Sao Paulo y no se ha ido: aún vive en un barrio pobre con su esposa y sus dos hijas. Incluso después de que perdió, es previsible que se convierta en uno de los dirigentes izquierdistas más importantes en Brasil después de haber alcanzado la segunda vuelta.

Boulos aceptó su derrota desde el balcón de su casa, donde se encuentra aislado luego de dar positivo al coronavirus.

“Ganaremos. No fue en esta elección, pero ganaremos”, declaró ante una pequeña multitud frente a su casa. “Mucha gente tiene esperanza otra vez. Esa fue la mayor victoria de nuestra campaña. Hoy no fue el fin de la campaña, fue el comienzo”.

Como uno de los líderes del Movimiento de Trabajadores sin Hogar, ganó fama por organizar invasiones de inmuebles vacíos en el centro de Sao Paulo, argumentando que deberían ser ocupados por familias sin hogar.

Boulos, del Partido Socialismo y Libertad, atrajo animadas multitudes a sus actos políticos. Se ha convertido en una esperanza para la golpeada izquierda brasileña, liderada durante mucho tiempo por Lula.

El Partido de los Trabajadores de Lula perdió las dos contiendas de segunda vuelta en las ciudades de Recife y Vitoria, capitales estatales, y sólo obtuvo algunos triunfos en ciudades de tamaño medio. Se había quedado con 254 alcaldías en 2016, en una elección considerada desastrosa para el partido, y este año el número se redujo todavía más a 183.

El partido de Doria también retrocedió a nivel nacional a pesar de la importante victoria en Sao Paulo. Tenía 785 alcaldías y comenzará el año entrante con 520.

El partido de Boulos eligió a Edmislon Rodriguez como alcalde de Belem, metrópolis de la Amazonía.

Tanto Covas como Boulos se oponen a Bolsonaro, cuyo candidato terminó en cuarto sitio al captar la mitad de los votos que Boulos en la primera ronda de votaciones hace dos semanas.

Alberto Bueno, socio de la consultora Concordia, considera que el candidato socialista podría convertirse en un líder importante incluso tras su derrota.

“Boulos logró ganarse a una audiencia joven y animó a los votantes de izquierda anti-Bolsonaro”, señaló, y agregó: “Dependerá de su habilidad política proyectar su liderazgo más allá de Sao Paulo”.

El conservador Bolsonaro hizo campaña en favor de algunos candidatos durante sus transmisiones en vivo en las redes sociales en las últimas semanas, pero pocos ganaron.

El mayor revés del presidente, además de Sao Paulo, se concretó en su ciudad natal de Río de Janeiro. El exalcalde Eduardo Paes recuperó el cargo tras ganar con 64% de los votos frente al 36% del alcalde Marcel Crivella, que intentó compensar su impopularidad con una estrecha relación con el mandatario.

En su primer discurso después de ser elegido, Paes estuvo acompañado por el presidente de la cámara baja, Rodrigo Maia, quien tiene una tensa relación con el mandatario.

“Ha habido demasiado odio, demasiada división. Esto no es bueno para los ciudadanos de Río, para los ciudadanos brasileños”, declaró Paes.

Carlos Melo, profesor de ciencias políticas en la Universidad Insper, en Sao Paulo, dijo que no hubo grandes sorpresas en las contiendas de segunda vuelta más importantes.

“Bolsonaro perdió, el Partido de los Trabjadores perdió, y algunos partidos de centro y centro-derecha ganaron bastante. No fue muy distinta respecto de la primera ronda”, afirmó Melo. “Algunos de esos partidos que ganaron muchas alcaldías continúan en la base de Bolsonaro, pero podrían dejarlo”.