RÍO DE JANEIRO (AP) — El presidente Jair Bolsonaro se presentó en público el domingo para respaldar una pequeña manifestación en la que se defendía la intervención militar, granjeándose fuertes críticas de todos los sectores políticos de Brasil e infringiendo la recomendación de su ministerio de guardar distanciamiento social.

En el día en que el país conmemora a su ejército, Bolsonaro acudió a la protesta efectuada frente a la sede de éste, en la capital Brasilia. Allí, docenas de manifestantes aglomerados, muchos de ellos sin mascarillas, exigían el cierre del Congreso y del Supremo Tribunal Federal.

“Estoy aquí porque creo en ustedes. Ustedes están aquí porque creen en Brasil”, afirmó Bolsonaro, un excapitán del ejército que ha expresado su nostalgia por la dictadura que gobernó el país de 1964 a 1985.

Desde que fue juramentado el 1 de enero de 2019, Bolsonaro le pidió al ministerio de Defensa que organice conmemoraciones de la dictadura de dos décadas, rindió homenaje al dictador paraguayo Alfredo Stroessner, y respaldó los cambios en los planes de estudio de historia en las escuelas, con los cuales se revisaría la forma en que se les enseña a los niños acerca del golpe militar de 1964.

Pero para algunos, Bolsonaro fue demasiado lejos el domingo.

“El presidente de la república cruzó el Rubicón”, escribió Felipe Santa Cruz, presidente de la Orden de Abogados de Brasil, en su cuenta de Twitter. “¡Es momento para que los demócratas se unan, para superar dificultades y desacuerdos, en nombre de un bien mayor llamado libertad!”

Por su parte, Luís Roberto Barroso, juez del Supremo Tribunal Federal, enfocó sus críticas en los manifestantes.

“Es atemorizante ver manifestaciones en favor del regreso del régimen militar, después de 30 años de democracia”, escribió en la misma red social.

A muchos brasileños también les molestó el desafío de Bolsonaro a las medidas de confinamiento ordenadas por los gobernadores de varios estados para contener la propagación de la pandemia del coronavirus. En las últimas semanas el mandatario se ha presentado en público varias veces, reuniéndose con partidarios, manifestantes, transeúntes o empresarios.

Cientos de personas obstaculizaron el tránsito el sábado en importantes ciudades brasileñas para protestar por el confinamiento, al cual también se opone Bolsonaro.