MADRID, 03 ABRIL.- Hace tiempo el objetivo de todos los intérpretes que lograban consagrarse en la industria cinematográfica española -o de cualquier otro país hispanohablante, en realidad- era poner sus miras en el extranjero e intentar replicar ese mismo éxito en la meca del cine, como hicieron en su momento Penélope Cruz, Antonio Banderas y, más recientemente, la cubana Ana de Armas tras hacerse un nombre en la pequeña pantalla con la serie ‘El internado’.

Sin embargo, el aumento de la calidad de las producciones nacionales gracias a las plataformas de streaming ha modificado totalmente esa dinámica y cada vez son más los intérpretes que renuncian a empezar de cero en un mercado y un idioma nuevos.

La buena acogida que ha recibido ‘La casa de papel’ y el estreno simultáneo de su cuarta temporada en todos los territorios donde opera Netflix ha convertido a sus protagonistas en verdaderas estrellas, pero Alba Flores -la encarga de dar vida a la atracadora de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre conocida como Nairobi- tiene muy claro que no aprovechará esa tesitura para organizar su propio desembarco en Hollywood.

En realidad, la intérprete ya tanteó el terreno en Estados Unidos antes de que el personaje de esa experta falsificadora se cruzara en su camino.

“Me fui a Nueva York a probar ahí cuando no tenía nada de trabajo aquí en España”, ha desvelado en una nueva entrevista al suplemento S Moda del periódico El País. “Viví en Williamsburg, en el barrio ultraortodoxo. Eso fue para mí un choque y un aprendizaje, no sabía ni que existía esa comunidad”.

Pese a lo útil que resultó esa experiencia para expandir sus horizontes, ella tiene claro que no le dan ninguna envidia sus compañeros de profesión que triunfan allí: “Me di cuenta de que ese país, esa manera de trabajar, ese ritmo de vida, no eran para mí. Esa exigencia de tener que triunfar”.