Al menos tres turistas y un guía murieron hoy y otras 10 personas resultaron heridas por la explosión de una bomba casera colocada para que explotara al paso de un autobús de turistas en la zona de las pirámides de Guiza, a las afueras de El Cairo, según informó el Ministerio de Interior de Egipto.

Las víctimas son tres personas de nacionalitad vietnamita y el guía del grupo, mientas que resultaron heridos otros 10 turistas, según un comunicado del ministerio. El atentado se produce justamente en uno de los periodos de mayor afluencia de visitantes en el país árabe, uno de los destinos preferidos también de muchos españoles que aprovechan las vacaciones navideñas para pasar unos días en este destino.

Relativa calma

Golpeado brutalmente también por el terrorismo islámico, Egipto llevaba ahora un relativo periodo de cierta calma, lo que lentamente había propiciado el regreso de turistas de todo el mundo. De hecho, el último atentado mortal con víctimas sucedió en julio del 2017, cuando un grupo yihadista acabó con la vida de dos alemanes, que murieron apuñalados. El atentado tuvo lugar en Murghada, en un complejo hotelero ubicado en el Mar Rojo.  

El artefacto explosivo, de fabricación casera, fue colocado junto a un muro en la calle de Al Marriotiya, en el distrito de Haram, en Guiza, donde se encuentran las pirámides, y fue explosionado a las 18.15 hora local (16.15 GMT) al paso del autobús.

Las fuerzas de seguridad se desplazaron inmediatamente a la zona de la explosión para llevar a cabo la investigación, agregó la nota ministerial.

En Egipto son frecuentes los atentados contra las fuerzas de seguridad y en los últimos dos años también se han registrado varios ataques contra civiles, en especial de la minoría cristiana copta. El país está en estado de emergencia desde abril de 2017, tras una serie de atentados terroristas contra iglesias en el delta del Nilo.

El pasado febrero las Fuerzas Armadas egipcias lanzaron una gran campaña militar contra el grupo terrorista Wilayat Sina, la filial egipcia del Estado Islámico (EI), en el norte de la península del Sinaí. En esa ofensiva han muerto al menos 459 supuestos terroristas, según datos facilitados por los ministerios de Defensa e Interior.

Cristianos y turistas, los objetivos

Egipto ha combatido a los militantes islámicos durante años en la península del Sinaí en una insurgencia que ocasionalmente se ha extendido a la parte continental, golpeando a minorías cristianas o turistas. Sin embargo, este es el primer ataque dirigido a turistas extranjeros en casi dos años.

El ataque se produce cuando la vital industria turística de Egipto está mostrando signos de recuperación después de años de estancamiento debido a la agitación política y la violencia que siguieron a un levantamiento en el 2011 que derrocó al expresidente Hosni Mubarak.

Mayor seguridad

Este nuevo atentado mortal es probable que incite a las autoridades a reforzar aún más la seguridad alrededor de las iglesias y las instalaciones asociadas antes de las celebraciones de la víspera del Año Nuevo y las celebraciones navideñas de la Iglesia Ortodoxa Copta, la denominación dominante entre los 10 millones de cristianos de Egipto.

En los últimos dos años, los ataques de militantes contra cristianos en Egipto, que generalmente se dirigían a iglesias o autobuses que transportaban peregrinos a monasterios remotos del desierto, han matado a más de 100 personas.